El presidente Joe Biden ofreció hoy ayuda a Brasil para financiar políticas de protección de la selva amazónica en un encuentro bilateral con su par brasileño, Jair Bolsonaro, quien respondió que su país preserva muy bien a la región.

Aliado del líder opositor estadounidense y expresidente Donald Trump, Bolsonaro se reunió por primera vez con Biden, en el marco de la Cumbre de las Américas que se desarrolla en Los Angeles, mostrando a Brasil como un garante del medio ambiente y de la producción mundial de alimentos.

Bolsonaro defendió sus políticas ambientales en la selva amazónica ante Biden.

"A veces sentimos amenazas a la soberanía en esa región del país (la Amazonía), pero Brasil preserva muy bien su territorio", afirmó Bolsonaro.

Fue en respueta al escueto discurso de Biden, de menos de dos minutos, en el cual hizo hincapié en su política de cambio de matriz energética mundial y preservación de la selva sudamericana, de la cual Brasil posee el 60 por ciento.

"Debemos ayudar a una recuperación económica y también hay preocupación climática. Ustedes intentan proteger la Amazonia y creo que el resto del mundo debería ayudarlo a la preservación porque es una responsabilidad muy grande", afirmó el estadounidense.

Bolsonaro citó datos que los especialistas cuestionan, como que el 85 por ciento de la selva amazónica brasileña está preservada y dijo que su país se convertirá "pronto" en un exportador de energías limpias.

La cuestión ambiental es una de las banderas del Partido Demócrata de Estados Unidos mientras que para Bolsonaro, en cuanto ex capitán del Ejército, el asunto amazónico se inscribe en la tesis militar de que ese territorio es objeto de codicia extranjera por su riqueza mineral y biodiversidad.

La defensa de la política hacia la Amazonía ocurre cuando la región está en el foco debido a la desaparición del indigenista Bruno Pereira y el corresponsal inglés Dom Phillips, luego de haber sido amenazados por mafias que se oponen a la demarcación de tierras indígenas en la región.

También, el mandatario de ultraderecha dijo que espera en Brasil que este año haya "elecciones limpias y transparentes", llevando sus sospechas sobre el sistema electoral al primer plano de las relaciones exteriores brasileñas, siendo que las encuestas lo muestran muy lejos en intención de voto del expresidente y líder opositor Luiz Inácio Lula da Silva para los comicios del 2 de octubre.

Bolsonaro, quien en los últimos meses ha acusado a la justicia electoral de querer la victoria de Lula manipulando el escrutinio de la próxima elección, insistió en que quiere elecciones limpias, pero es el único candidato o partido que puso en duda el sistema.

"Este año tenemos elecciones en Brasil y nosotros queremos elecciones limpias, confiables y auditables para que no haya ninguna duda. Tengo seguridad de que las elecciones serán con espíritu democrático. Llegué al cargo por la democracia y tengo seguridad de que lo dejaré también en forma democrática", afirmó.

Bolsonaro fue el último presidente del G-20 en reconocer la derrota de Trump tras haberse sumado a las denuncias de fraude falsas contra Biden.

En el plano interno, el gobierno evalúa que la imagen de Bolsonaro al lado de Biden en la cumbre de Los Angeles evita el concepto de que está aislado del mundo que explota la oposición.

Por otra parte, Bolsonaro dijo que Brasil está dispuesto a cooperar para construir un camino de salida de la guerra que libran Rusia y Ucrania desde hace más de 100 días.

"Lamentamos el conflicto y tengo un país para administrar. Hay que ser cautelosos porque las consecuencias de la pandemia y la equivocada política de quedarse en casa dejando en segundo plano a la economía trajo consecuencias económicas terribles, como la inflación y el precio de la energía", afirmó Bolsonaro. (Télam)