TEHERAN, 3 ENE - Las fuerzas estadounidenses atacaron cerca del aeropuerto de Bagdad, en Irak, mataron al general Qassem Soleimani, cercano al Líder Supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, y desataron reacciones populares que claman por represalias contra Washington.

El militar fallecido era considerado por algunos como el potencial futuro líder de Irán.

Una redada estadounidense, realizada, según los rumores, con un avión no tripulado y ordenada por Donald Trump fue la que, de pronto, transformó el escenario de la región.

Especialistas sostienen que la decisión de la Casa Blanca agita el riesgo de aumentar la ya alta tensión entre Estados Unidos e Irán, pero también en todo el Medio Oriente.

La reacción iraní fue inmediata, Teherán calificó el ataque estadounidense de "acto de terrorismo" y avisó que habrá represalias.

Poco después del ataque, decenas de miles de personas salieron a las calles en Teherán y también en Bagdad en protesta contra los "crímenes" estadounidenses.

En una nota, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia dijo que "los últimos acontecimientos en Irak son muy preocupantes".

"En los últimos días, señala la nota de la cancillería italiana, hemos sido testigos de una escalada peligrosa que culminó con el asesinato del general iraní Soleimani".

"Italia hace un fuerte llamado a actuar con moderación y responsabilidad, manteniendo abiertos los canales de diálogo, evitando actos que pueden tener graves consecuencias en toda la región.

No se deben escatimar esfuerzos para garantizar la desescalada y la estabilidad", completó el mensaje emitido en Roma.

El asesinado Soleimani, el hombre más poderoso dentro de la estructura militar iraní, estaba en las inmediaciones del aeropuerto de Bagdad.

Soleimani se encontraba en un convoy de dos autos que fue impactado por al menos tres misiles.

Citando a fuentes de las Fuerzas de Movilización Popular (Hashd al Shaabi), la coalición de milicias proiraníes integradas en el Estado iraquí, la televisión oficial anunció la muerte del general Soleimani, así como la de Abu Mahdi al Muhandis, el número dos de las milicias.

Varios mandos de los servicios de seguridad y del Hashd lo confirmaron.

También lo hizo la Guardia Revolucionaria iraní, que en un comunicado anunció: "El glorioso comandante del Islam, Haj Qassem Soleimani, después de una vida de servidumbre, murió como mártir en un ataque de Estados Unidos contra el aeropuerto de Bagdad".

Aproximadamente tres horas después del ataque el Pentágono confirmó que Estados Unidos ejecutó el bombardeo.

El secretario de Defensa Mark Esper aseguró que Solemani estaba "desarrollando activamente planes para atacar tropas y diplomáticos estadounidenses".

Pocos minutos antes, el presidente Trump había publicado en su cuenta de Twitter una foto de la bandera estadounidense.

El hecho tuvo lugar en el marco de una creciente tensión entre Irán y Estados Unidos en Irak.

El pasado martes, miles de milicianos del Hezbollah iraquí atacaron la embajada estadounidense en Bagdad, rompiendo su muro exterior al grito de "Muerte a Estados Unidos!".

El presidente Trump acusó al régimen de Irán de haber estado detrás del ataque a la legación diplomática.

Dos días antes, Estados Unidos había bombardeado bases de combatientes proiraníes en retaliación por un ataque con misiles que causó la muerte de un contratista del ejército de ese país y dejó múltiples heridos.

Soleimani era el máximo jefe militar en Irán y cerebro de las operaciones del régimen fuera de su territorio.

Como consecuencia del ataque del martes, Esper indicó que había "indicios de que se podrían estar planeando ataques adicionales", y advirtió que Washington no descartaba "acciones preventivas".

"Si tenemos constancia de que habrá ataques, tomaremos acciones preventivas para proteger a las fuerzas estadounidenses", manifestó Esper en diálogo con Fox News.

(ANSA).