La expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez pidió una audiencia a la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para exponer su caso, reiteró que no cometió "ningún delito" y atribuyó su encarcelamiento a una "decisión política" del actual mandatario, Luis Arce, informó hoy la prensa local.

"Solicito respetuosamente y encarecidamente una audiencia para que mi hija, Carolina Ribera Áñez, participe en representación mía, toda vez que a la fecha me encuentro privada de libertad en la ciudad de La Paz por una decisión política del actual presidente, Luis Arce", expresó Áñez en una carta publicada por el diario local Página Siete.

Dijo que solicitó una reunión con Bachelet "por el riesgo" que corre su vida y justificó que, de aceptarse, su hija podría "demostrar documentalmente los motivos" para que sea liberada y enfrentarse a su juicio en "respeto" de sus "derechos humanos" y en su "condición como mujer y exmandataria de Estado".

En la misiva, Áñez sostiene que cumplió con su "deber constitucional" y explicó que en 2019 Bolivia estaba inmersa en un "clima de convulsión social", que generó "un vacío de poder", reprodujo la agencia de noticias Europa Press.

"Señalan que supuestamente me autoproclamé como presidenta del Estado de Bolivia y por ende se me acusa de ser autora de un supuesto golpe de estado contra Evo Morales", refirió.

Agregó que los delitos de los que está acusada -terrorismo, sedición, conspiración y violación de la Constitución- "no han sido demostrados".

"No he cometido ningún delito, ni antes ni después de asumir mi mandato", recalcó.

También indicó que su salud se deterioró desde su encarcelamiento hace cuatro meses.

"En el mes de abril sufrí una infección severa con afectación a mis riñones, por efectos de la precariedad de servicios e higiene de los recintos de nuestro sistema penitenciario", denunció.

Añez reiteró una vez más que pidió "varias veces" su traslado a un centro médico para recibir tratamiento "adecuado y oportuno", sin que se le haya otorgado, y alertó que "sigue latente el peligro de que sufra un accidente cerebrovascular o paro cardíaco por el cuadro de hipertensión arterial" que aduce padecer.

La exmandataria de facto está en prisión preventiva desde el 15 de marzo por su rol en el marco de la crisis postelectoral de 2019 que derivó en protestas y un clima de grave agitación social. (Télam)