Amnistía Internacional (AI) repudió hoy en un duro informe "el negacionismo y desprecio por los derechos humanos" que exhibieron algunos líderes de las Américas en la pandemia de coronavirus y advirtió que esa actitud llevará "al desastre".

La enfermedad puso al descubierto y agravó la desigualdad sistémica, la represión generalizada y las políticas destructivas que han contribuido a que las Américas sean la región más afectada por la pandemia, subrayó el movimiento mundial impulsor de los derechos humanos.

La organización criticó los "mensajes confusos sobre salud y que no

se implementaran políticas para proteger a las personas que corren más

riesgo".

"Durante el pasado año vimos cómo ciertos líderes de las Américas respondían a la pandemia con una mezcla de negacionismo, oportunismo y desprecio por los derechos humanos. No podemos seguir transitando por el camino que lleva al desastre, repitiendo los errores que han dejado a la región asolada por la desigualdad, la discriminación y la destrucción, incluso antes del brote", alertó Erika Guevara, directora de AI para las Américas.

Recordó que Estados Unidos, Brasil y México presentan las cifras absolutas de víctimas mortales más altas del mundo luego de que sus gobiernos, al igual que los de Nicaragua y Venezuela, "emitieran mensajes confusos sobre salud, no implementaran políticas para proteger a las personas que corren más riesgo, o no garantizaran una transparencia plena".

"Las Américas ha sido la región más afectada por el Covid-19, con más de 54 millones de casos y 1,3 millones de muertes. Estados Unidos, Brasil y México presentan las cifras absolutas de víctimas mortales más altas del mundo", indicó.

Refirió que al menos 10.558 trabajadores y trabajadoras de la salud de las Américas murieron al 5 de marzo de 2021 a causa del flagelo, mientras el personal sanitario de casi todos los países "se quejaba de que sus respectivos gobiernos no proporcionaban condiciones de trabajo seguras ni suficientes equipos de protección individual.

"En algunos casos, quienes alzaban la voz podían ser objeto de sanciones, como en Nicaragua, donde al menos 31 trabajadores y trabajadoras de la salud fueron despedidos por expresar sus motivos de preocupación", denunció el organismo, citado por la agencia de noticias ANSA.

La entidad humanitaria recordó que a inicios de 2020 América era la región más desigual del mundo, situación que sólo empeoró con la pandemia, al caer en la pobreza otros 22 millones de personas, en tanto que el número de las que vivían en la pobreza extrema aumentaba en 8 millones.

"El Covid-19 golpeó duramente a la extensa economía informal de la región, mientras que las medidas gubernamentales con frecuencia menoscabaron los derechos económicos, sociales y culturales de quienes se hallaban en las situaciones de mayor precariedad", concluyó el informe. (Télam)