El secretario general del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, Paulo Teixeira, afirmó que el presidente Jair Bolsonaro prepara un golpe de estado de formato similar al asalto al Capitolio de Washington urdido en 2021 por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Ese presunto plan se hace cada vez más evidente según se va consolidando la ventaja en las encuestas del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuya candidatura a la presidencia fue ayer formalizada en una coalición que encabeza el PT, dijo Teixeira en una entrevista publicada hoy por el diario Página/12.

El martes, Bolsonaro, reanudó sus ataques al sistema electoral del país, al que calificó de "completamente vulnerable" ante 40 diplomáticos extranjeros reunidos en la residencia presidencial, el Palacio de la Alvorada.

Durante la reunión el presidente brasileño advirtió que una oportuna participación de las Fuerzas Armadas permitirían "resolver el problema".

Teixeira sostuvo que este tipo de intervenciones son parte del plan desestabilizador que ya comenzó a ser ejecutado y al que se suman insultos contra jueces, amenazas a periodistas y una hostilidad creciente contra la oposición, que tuvo su pico con el asesinato de un dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) de Foz de Iguazú por parte de un bolsonarista fanático.

Para el dirigente del PT la estrategia del golpe es elástica e irá cambiando en función de cómo evolucione el escenario electoral, esto es "cuanto más holgado sea el triunfo de Lula. que podría ocurrir en la primera vuelta del 2 de octubre, menor será el margen de maniobra de los conjurados"

Teixeira, un dirigente prominente, parte de la mesa chica donde se elabora la estrategia de Lula, no duda de su triunfo en las urnas pero subraya la necesidad de analizar de manera realista los riesgos implicados en la escalada lanzada desde el Gobierno y esparcida a través de sus tentáculos, como las milicias ligadas a las policías estaduales o los lobos solitarios.

Según el diputado federal "lo que está en la cabeza de esa gente es un nuevo asalto al Capitolio. Incluso Bolsonaro apoyó aquella embestida (la de Trump, el 6 de enero de 2021) y hasta hoy los bolsonaristas mantienen relaciones con Trump y su gente, como Steve Bannon que fue el estratega de la campaña republicana en 2016".

Teixeira recuerda asimismo la relevancia en estos episodios de herramientas como "toda la tecnología de fake news, de manipulación en las redes sociales".

Además de subrayar la fuerte vinculación entre el bolsonarismo y los norteamericanos, el diputado dice que estamos "ante un intento de imitación bien característico de Bolsonaro: si los trumpistas atacaron las instituciones para ocultar la derrota en Estados Unidos, acá pueden seguir ese ejemplo actuando con el mismo propósito".

Bolsonaro atacó a magistrados e integrantes del Supremo Tribunal Federal (STF) como Edson Fachin y Luís Roberto Barroso, alegando que planean un golpe para posicionar a Luiz Inácio Lula da Silva.

Fachin respondió que es "inaceptable el negacionismo electoral de una personalidad pública importante dentro de un país democrático como Brasil. Es muy grave la acusación de fraude, de mala fe con una institución una vez más sin presentar pruebas".

En respuesta a las acusaciones de Bolsonaro, el presidente del Senado de Brasil, Rodrigo Pacheco, reafirmó que “la seguridad de las urnas electrónica".

Teixeira dijo que "pese a que el bolsonarismo intente hacer en Brasil algo parecido a lo del Capitolio yo estoy convencido de que van a fracasar".

Consultado sobre el rol de los militares en esa eventual intentona golpista responde que le parece difícil afirmar que en Brasil las fuerzas armadas van a acompañarlo.

En relación al clima de violencia pre-electoral en Brasil, Teixeira dijo que ellos no van a dejar de hacer sus actos partidarios "en todo el país donde Lula ha demostrado tener una gran capacidad de movilización que es lo que realmente les preocupa a ellos (bolsonaristas)" además de implementar "medidas concretas contra los responsables de los ataques".

Hizo hincapié en que electoralmente los hechos de violencia "son contraproducentes" para los bolsonaristas "porque van generando indignación en la población y comienzan a causar divisiones en el oficialismo"

Por último, sostuvo que es parte de la índole "autoritaria y fascista" de Bolsonaro querer erosionar las instituciones democráticas por su formación fue maracada por las enseñanzas del golpe de Estado de 1964 que derrocó al presidente electo Joao Goulart y dio paso a una dictadura de 21 años.

Destacó la diferencia entre el escenario geopolítico actual y el dese Golpe dominado por la Guerra Fría y doctrina de la seguridad nacional.

"Estamos frente a elementos muy contundentes. Creo que es bueno decirlo claramente no hay condiciones internas ni externas para que el golpe triunfe, y los que se aventuren van a terminar presos", concluyó. (Télam)