El expresidente de Perú Alberto Fujimori regresó a la prisión donde cumple una condena por delitos de lesa humanidad tras haber pasado una noche en una clínica privada por problemas respiratorios, informaron hoy fuentes oficiales.

Fujimori, de 82 años, “retornó en una ambulancia sin novedad la tarde del sábado a prisión”, afirmó un funcionario del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), según la agencia de noticias AFP, que no identificó a la fuente.

El exmandatario había ingresado en la noche del viernes en la clínica Centenario Peruano Japonesa por síntomas respiratorios.

Los médicos descartaron inicialmente el coronavirus como causa de esas complicaciones respiratorias, tras haber sido sometido a una prueba de antígenos que resultó negativa, informó ayer el exlegislador y actual candidato al Congreso Alejandro Aguinaga, médico personal de Fujimori.

Pero luego su hija Keiko Fujimori -en libertad bajo fianza mientras se investiga si lavó activos y nuevamente candidata presidencial- contó que esperarían los resultados de una prueba PCR, considerada más confiable.

“Los últimos días ha estado durmiendo con oxígeno”, aseguró Keiko a la radio RPP.

Desde que está en prisión, Fujimori fue trasladado a clínicas en varias ocasiones por diferentes males crónicos propios de su avanzada edad, como hipertensión arterial, una hernia lumbar, gastritis, fibrilación auricular paroxística y unas lesiones en la lengua, conocidas como leucoplasia, de las que fue operado hasta seis veces.

El expresidente es el único preso en una cárcel construida expresamente para él dentro de una base policial en Lima, donde cuenta con unas condiciones privilegiadas respecto al resto de los presos del país, ya que su celda tiene tres ambientes donde recibe numerosas visitas semanalmente y asistencia médica permanente.

Por ese motivo, por considerar que allí no hay posibilidad de hacinamiento ni de contagio, un tribunal denegó en mayo de 2020 un recurso de la familia que pedía la excarcelación de Fujimori debido al supuesto riesgo de contraer coronavirus.

Allí todavía le quedan por purgar unos 12 años de condena, por lo que no saldría en libertad hasta 2033, cuando tenga 95 años.

Al estar condenado por delitos de lesa humanidad, Fujimori no tiene beneficios penitenciarios como libertad condicional o el derecho a un indulto ordinario.

En 2017, el presidente Pedro Pablo Kuczynski le otorgó un indulto humanitario pero fue anulado por la Justicia por irregularidades en el proceso y bajo sospechas de que se tratara de un intercambio de favores para que el entonces mandatario evitara ser destituido por el fujimorismo en el Congreso.

Fujimori fue condenado en 2009 como autor mediato de los asesinatos de 25 personas, entre ellas un menor, en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), perpetradas por el grupo militar encubierto Colina.

También por los secuestros de un empresario y un periodista durante el autogolpe de estado que dio en 1992, cuando disolvió el parlamento e intervino la Justicia.

Actualmente, la Fiscalía está presentando su nueva acusación contra el exmandatario por el caso de las esterilizaciones forzadas que se practicaron durante su mandato a más de 200.000 mujeres. (Télam)