El Ministerio de Sanidad de Palestina informó hoy de la muerte de 33 palestinos en ataque israelíes en la Franja de Gaza, entre ellos ocho chicos, en la jornada con la cifra más alta de fallecimientos diarios desde que comenzó el conflicto, hace siete días.

Los ocho niños perecieron en un bombardeo en un barrio de la ciudad de Gaza, según la cartera.

En tanto, a horas de comenzar el Consejo de Seguridad de la ONU, el Ejército israelí recomendó al Gobierno que apruebe nuevos ataques contra objetivos de Hamas en la Franja de Gaza antes de lanzar un proceso de negociación acelerado.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) esperan que los combates continúen durante unos días más, durante los cuales habrá más intentos de asesinar a altos funcionarios de Hamas, informó el medio local Haaretz y consignó la agencia de noticias AFP.

Hoy, el Ejército israelí atacó el domicilio de Yahya Sinwar, el jefe político de Hamas en la Franja de Gaza, y el de su hermano, Mohamad Sinwar, jefe de logística de Hamas.

En los últimos días, Hamas ha enviado mensajes a Israel en un intento por alcanzar un alto el fuego, pero Israel considera que no ha llegado el momento.

Cisjordania fue testigo de una grave escalada, con 11 palestinos asesinados el viernes pasado por las FDI que ahora tienen 24 batallones en el lugar, casi el doble del número normal.

Unidades del ejército regular y de reserva se desplegaron en Cisjordania en sustitución de las unidades de la Policía Fronteriza que se trasladaron a Israel.

Según el medio israelí, es posible que el alto número de víctimas esté relacionado con el despliegue de fuerzas menos calificadas.

Por otra parte, los ataques aéreos israelíes de la semana pasada mataron a decenas de personas, incluidas mujeres y niños.

Por otra parte, la situación humanitaria en Gaza se deteriora cada vez más.

Israel detuvo el suministro de combustible diesel a la central eléctrica de Gaza a mitad de semana, y fuentes palestinas aseguraron que las líneas eléctricas de Israel a Gaza se vieron afectadas drásticamente, lo que dificulta el funcionamiento de servicios vitales.

El derrumbe de ayer de un edificio que albergaba las oficinas de varios medios de comunicación y de Hamas provocó críticas internacionales.

Además, esta escalada de violencia podría poner en dificultades los vínculos de Israel con los países con los que firmó acuerdos de normalización en los últimos meses, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos y Sudán, ya que el mundo árabe es muy sensible a los acontecimientos en Jerusalén.

También hay una tensión creciente en la frontera libanesa después de que las FDI mataron a un combatiente de Hezbolá durante una protesta cuando intentaba cruzar la valla fronteriza hacia Israel. Otro ciudadano libanés resultó gravemente herido.

En contraste, los lazos con Estados Unidos siguen siendo buenos, al menos en las primeras etapas de los enfrentamientos.

El presidente demócrata Joe Biden habló con el primer ministro Benjamin Netanyahu por segunda vez en dos días.

El jefe del Buró Político-Militar del Ministerio de Defensa, Zohar Palti, estuvo en Washington la semana pasada para reunirse con altos funcionarios del Pentágono, el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional, que mostraron un gran entendimiento de la necesidad de Israel de usar la fuerza.

Sin embargo, Estados Unidos pidió extraoficialmente aclaraciones a Israel sobre el elevado número de víctimas palestina y, aunque no le exige detener sus ataques de inmediato, parece que pronto buscará el fin de los combates, informó Haaretz.

En Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU está programado para celebrar una sesión de emergencia para discutir la situación. (Télam)