Irak, como el resto del mundo, sigue luchando para frenar la pandemia; sin embargo, el país de Medio Oriente sumó hoy un capítulo inesperado y doloroso cuando una explosión en un depósito de cilindros de oxígeno generó un incendio en una terapia intensiva llena de enfermos de Covid-19 en Bagdad y mató al menos 23 personas.

Personal del hospital y funcionarios de seguridad informaron a la agencia de noticias AFP que por ahora el saldo de víctimas mortales era de 23 personas, mientras rescatistas dijeron a la agencia de noticias estatal local que lograron sacar a "90 de los 120 países y familiares" que estaban en la sala.

Videos viralizados en las redes sociales, en tanto, mostraron esta noche a bomberos intentando apagar las llamas en el hospital Ibn al Khatib, en los suburbios del sudeste de Bagdad, la capital iraquí, mientras pacientes, familiares y personal de salud huía como podía.

Esta semana, el país sobrepasó el millón de casos confirmados desde que empezó la pandemia y, además, superó los 15.000 muertos.

Aunque no atraviesa el peor momento de la pandemia, el sistema hospitalario sigue en tensión ya que, tras décadas de conflicto armado y desfinanciamiento, se encontraba en un estado frágil cuando el brote explotó en el país. (Télam)