Según un balance de Naciones Unidas realizado hoy, al menos 110 civiles fueron asesinados ayer en un ataque en los arrozales ubicados en la aldea de Koshobe, en el noreste de Nigeria, sin que aún ningún grupo se adjudicara el ataque.

"Hombres armados llegaron en motocicletas y llevaron a cabo un brutal ataque contra hombres y mujeres que trabajaban en los campos de Koshobe. (...) Al menos 110 civiles murieron cruelmente y muchos más resultaron heridos", dijo el coordinador humanitario de la ONU en Nigeria, Edward Kallon.

El comunicado de la ONU no menciona al grupo yihadista Boko Haram, que perpetra cruentos ataques en esta región desde hace más de diez años y controla una parte del territorio.

Oficiales de una milicia de autodefensa progubernamental informaron ayer de un primer balance de 43 agricultores muertos y aseguraron que fue “sin duda la obra de Boko Haram, que opera en la región y ataca con frecuencia a los agricultores", informó la agencia de noticias AFP.

La búsqueda de otras víctimas continuaba hoy en esas aguas pantanosas y de difícil acceso.

La presidencia de Nigeria "condenó", en un comunicado emitido anoche, "el asesinato por terroristas de estos agricultores dedicados a su trabajo.

"El país entero está herido por estos asesinatos sin sentido", añadió.

El ataque ocurrió el día de las elecciones locales en el estado de Borno, las primeras organizadas desde el inicio de la insurrección de Boko Haram en 2009.

Más de 36.000 personas han muerto en actos de violencia desde el comienzo del conflicto en el noreste de Nigeria, donde más de dos millones de personas todavía no pueden regresar a sus hogares. (Télam)