El coronavirus mostró una expansión más lenta por sexta semana consecutiva en el mundo, salvo en África, donde los contagios aumentaron con fuerza, según el recuento oficial de cada país.

El mundo registró en los últimos siete días 390.800 contagios diarios, un retroceso del 16% respecto a la semana anterior, según el balance de ayer.

Aunque es un indicador importante, el número de casos diagnosticados solo refleja una parte de la cifra real de contagios y las políticas sobre pruebas de diagnóstico varían entre países.

La pandemia se ralentizó así en Asia (-26%), Europa (-18%), Oceanía (-15%), Estados Unidos/Canadá (-14%), Medio Oriente (-9%) y América Latina y el Caribe (-8%), mientras progresó en África (+28%), según un recuento de la agencia de noticias AFP.

Por países, Zambia registró la mayor progresión en los últimos siete días (+147%, 1.200 nuevos casos diarios), seguido del Reino Unido (+65%, 6.200) y Afganistán (+47%, 1.600).

Alemania concentra el mayor descenso semanal (-44%, 2.400) por delante de Canadá (-39%, 1.600) y Francia (-39%, 5.100).

India sigue liderando el número de muertes diarias (3.100 por jornada esta semana), seguido de Brasil (1.800) y Argentina (580).

A nivel mundial, los fallecidos en 24 horas cayeron esta semana a 10.145 por jornada (-9%).

Mientras tanto, la vacunación avanza despareja en el mundo, con los países industrializados como los más avanzados y los más pobres rezagados.

Ayer, en la víspera de la cumbre del G7 -que empieza hoy y termina el domingo- los líderes de los países más industrializados se comprometieron a donar 1.000 millones de dosis de vacunas a los países más pobres, un volumen que fue considerado insuficiente por ONGs y organizaciones humanitarias.

Oxfam y Human Rights Watch, al frente en la lucha por una distribución más justa de los inmunizantes, estiman que se necesitan 11.000 millones de dosis este año, el volumen que los grupos farmacéuticos aseguran poder producir en 2021.

Una cuarta parte de los 2.295 millones de dosis administradas en el mundo se dieron en los países del G7, que representan únicamente el 10% de la población mundial.

El jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró "grotesca" esta diferencia, que, a su juicio, es "un catastrófico fracaso moral".

Estados Unidos o la Unión Europea (UE) prometieron vacunar al grueso de su población para mediados de septiembre, en lugar de limitar las campañas de vacunación a lo estrictamente necesario.

En un contexto de escasez, estas dosis no van a los trabajadores sanitarios ni a las personas vulnerables en los países con menos reservas.

Las naciones de renta baja, en términos del Banco Mundial, se contentan hasta ahora con el 0,3% de las dosis inyectadas.

En el mundo, se han administrado 29,45 dosis por cada 100 habitantes, pero de manera desigual: 2,8 dosis por cada 100 habitantes en África, contra 73 en los países del G7.

La semana pasada, el sistema solidario Covax recaudó fondos adicionales con el fin de obtener 1.800 millones de dosis para 91 países pobres, que empezarán a distribuirse en 2021 y principios de 2022.

Estas unidades permitirán proteger a casi el 30% de la población de esas naciones. Un país adicional, India, recibirá el 20% del total de los inyectables disponibles.

Hasta el 8 de junio, Covax entregó más de 81 millones de dosis de vacunas en 129 países y territorios, muy por debajo de su objetivo.

La OMS pidió esta semana a los fabricantes que pongan a disposición de Covax la mitad de la producción de dosis anticovid este año. (Télam)