El vocero del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán, Ali Nazari, denunció hoy que los talibanes, que lograron tomar ese último bastión de opositores, expulsaron de la provincia afgana de Panjshir a miles de personas y realizan "limpiezas étnicas".

"Los talibanes echaron de Panjshir a miles de personas y están realizando limpiezas étnicas mientras que el mundo lo observa y hace caso omiso de la situación", escribió Nazari en su Twitter.

Este valle montañoso se transformó en el último bastión de la resistencia antitalibán, encabezada por Ahmed Masoud, hijo de un legendario combatiente apodado el "león de Panjshir", uno de los principales líderes de la resistencia afgana contra la ocupación soviética en la década de 1980.

La milicia radical asegura que ya controla totalmente esa región, pero Nazari dijo ayer que, pese a las recientes declaraciones de los talibanes, la región todavía no está conquistada totalmente por los islamistas.

El representante del movimiento antitalibán aseveró ayer, en una entrevista a la cadena CNN, que los islamistas "solo han tomado la carretera principal y la capital provincial", mientras que los combatientes de Masud controlan más de 15 pequeños valles adyacentes al principal.

"Entre el 60 y el 65%" del territorio provincial está bajo el control del Frente, resaltó Nazari, quien exhortó a la comunidad internacional a intervenir en la situación en Afganistán.

En la primera quincena de agosto, los combatientes del movimiento talibán se hicieron con el control de buena parte de Afganistán y el día 15 entraron en Kabul y tomaron el palacio presidencial.

El presidente afgano, Ashraf Ghani, huyó del país y recién esta semana pidió perdón.

Tras semanas de combates, el lunes pasado los talibanes anunciaron que tomaron bajo su control la provincia de Panjshir, la última de las 34 que les oponía resistencia, y por segunda vez en las últimas tres semanas declararon el fin de la guerra.

Al día siguiente dieron a conocer la composición del Gobierno provisional, que encabezará Mohammad Hassan Akhund, quien se desempeñó como canciller durante el primer Gobierno del talibán y sobre el que pesan sanciones internacionales aprobadas por la ONU. (Télam)