La Fiscalía General del estado mexicano de Quintana Roo informó que investigará a cuatro policías acusados del asesinato de la inmigrante salvadoreña Victoria Esperanza Salazar tras determinar que hay pruebas e indicios suficientes en una audiencia en la que se les acusa del delito de feminicidio.

Los policías habían sido arrestados el miércoles pasado y puestos bajo detención preventiva mientras la Fiscalía determinaba si existían pruebas suficientes para acusarlos formalmente, lo que sucedió finalmente anoche.

La Fiscalía además determinó como medida cautelar la prisión preventiva "por el término de que dure el proceso y otorgó cuatro meses de investigación complementaria a los fiscales", informó la agencia de noticias Europa Press.

Los policías son tres hombres y una mujer del distrito de Tulum, en el estado mexicano de Quintana Roo, y están acusados del feminicido de la salvadoreña Salazar, quien vivía en México como refugiada desde 2018 -cuando México aceptó militarizar su frontera con Estados Unidos bajo amenaza de una guerra comercial del entonces presidente Donald Trump- y era madre de dos niñas.

Los cuatro policías detuvieron a Salazar, que tenía 36 años, hace dos sábados, supuestamente por alterar el orden público.

De acuerdo con las fotografías y los videos que circularon por redes sociales, la tiraron al suelo y uno de los policías la inmovilizó colocando la rodilla sobre su espalda hasta que murió por asfixia, una toma similar a la que usan las fuerzas de seguridad en Estados Unidos y que desencadenó, tras el asesinato del afroestadounidense George Floyd, la indignación de los estadounidenses y del resto del mundo.

Según la autopsia, la víctima presentaba una fractura en la parte superior de la columna vertebral, producida por la ruptura de la primera y la segunda vértebras, lo que le provocó la muerte.

Son lesiones compatibles y coinciden con las maniobras que se le aplicaron durante su proceso de detención, recoge el medio mexicano Milenio.

Este asesinato coincidió con el primer feminicidio en la historia de Holbox, una isla turística de Quintana Roo, donde el 27 de marzo apareció el cuerpo de una taxista de 29 años identificada como Karla.

México vive crecientes manifestaciones feministas porque en el país asesinan a más de 10 mujeres al día, según ONU Mujeres.

El cuerpo de Salazar fue repatriado ayer a El Salvador en un vuelo en el que también se desplazaron sus dos hijas y su madre, informó la secretaría de Relaciones Exteriores de México.

Los restos llegaron al aeropuerto Óscar Arnulfo Romero de El Salvador y luego fueron llevados a la localidad de Sonsonate para ser velados por su familia, informó la agencia de noticias Europa Press.

El asesinato de Salazar fue repudiado tanto por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador como por su par de El Salvador, Nayib Bukele.

Bukele prometió que su Gobierno "dará seguimiento al caso hasta que se haga justicia" y luego, en Twitter, afirmó que el asesinato de Salazar es "mucho peor de lo que se pensaba”. (Télam)