Los iraníes salieron hoy a las calles para conmemorar el tercer aniversario de la represión de los disturbios de noviembre de 2019, provocados por el aumento de los precios del combustible, en movilizaciones convocadas por los organizadores de las protestas por la muerte de la joven Mahsa Amini, detenida por no usar correctamente el velo islámico.

Entre bocinazos, los manifestantes bloquearon hoy una rotonda de Teherán, la capital, y gritaron "Libertad, Libertad", informó la agencia de noticias AFP.

"Muerte al dictador", gritaron otros manifestantes en una estación de metro, retomando un eslogan contra el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, según un video.

También hubo manifestaciones en Bandar Abbás y Shiraz (sur), mientras que en Sanandaj (noroeste), los manifestantes quemaron llantas y entonaron cánticos contra el Gobierno.

"Mujer, vida, libertad" y "Hombre, patria, prosperidad", gritaron manifestantes en la Universidad islámica Azad de Tabriz, en el noroeste, según un video difundido por 1500tasvir.

Los organizadores de las manifestaciones también convocaron una huelga en el país.

Los comercios del Gran Bazar de Teherán y de localidades como Kerman (sureste), Mahabad (noroeste), Shiraz (sur) y Yazd (centro) hoy no abrieron.

Sin embargo, un empleado del Gran Bazar de la capital iraní dijo a la agencia de noticias Mehr que habían cerrado después de que los manifestantes amenazaran con prender fuego los comercios.

Según Hengaw, una ONG de defensa de los derechos de los kurdos de Irán, se observaron numerosos cierres en la mayor parte de la provincia de Kurdistán, en el oeste del país, de donde era oriunda Mahsa Amini.

Hace tres años, se atacaron comisarías de policía, se saquearon tiendas y se incendiaron bancos y estaciones de servicio.

Según Amnistía Internacional, al menos 304 personas murieron durante la represión de esas protestas, pero según testimonios de peritos reportados a finales de septiembre ante un tribunal de Londres, el número de muertos fue probablemente mucho mayor, pudiendo llegar, según algunas estimaciones, a 1.515 víctimas.

En tanto, este año, a raíz de la ira desatada por la muerte de Mahsa Amini, de 22 años, el 16 de septiembre, Irán es escenario de numerosas manifestaciones que cuentan con una fuerte represión por parte del Gobierno y que han dejado numerosas detenciones.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas pidió hoy la liberación "inmediata" de las miles de personas detenidas por participar en las protestas, que incluyen activistas, periodistas y abogados, entre otros.

Además, según un balance divulgado el sábado por Iran Human Rights (IHR), una ONG con sede en Oslo, al menos 326 manifestantes murieron en la represión de las protestas.

Esta cifra incluye a al menos 123 personas abatidas desde el 30 de septiembre en la provincia de Sistán-Baluchistán (sureste), durante unas manifestaciones provocadas por la supuesta violación de una menor por un policía.

A pesar de la violenta represión ejercida por las fuerzas de seguridad, no solo no hay visos de que las protestas se acallen, según ONGs de defensa de los derechos humanos, sino que terminaron convirtiéndose en un movimiento contra el régimen que gobierna el país desde la revolución islámica de 1979.

El expresidente iraní y principal figura de los reformadores, Mohamed Jatani, dijo que "el derrocamiento (del sistema) no es posible ni deseable" en Irán, según diarios reformistas.

Pero si la situación actual continúa, conllevará un "colapso social", añadió el que fue líder del país entre 1997 y 2005. (Télam)