Dentro del horóscopo hay tres signos que llevan la delantera en cuanto a fuerza y poder. Tienen talentos innatos que los distinguen del resto y una fuerza emocional y física que los hacen casi indestructibles.

Aries, Escorpio y Cáncer son la tríada que lleva la insignia del poder dentro de los signos del zodíaco. Los dos últimos son del “mismo palo”, es decir pertenecen al grupo de signos de agua y son personas excepcionalmente emocionales y ultra sensibles.

Son muy intuitivos y misteriosos. Tienen una excelente memoria, aman las conversaciones de profundidad y les gusta tener momentos de intimidad. Su principal defecto es su extrema autoexigencia. Sin embargo a veces ese es su camino al poder.

Escorpio es “el signo más enigmático” del zodiaco ya que pertenece a la casa de Plutón. En la cultura griega este correspondía al dios Hades que regía el inframundo, y representa la muerte pero no como fin, sino como transformación.

Uno de sus talentos ocultos es ser el “Dios del sexo”, un tiburón en los negocios y un talentoso investigador.

Por su parte, Cáncer es el signo que vive eternamente en una montaña rusa de sentimientos. Por lo tanto tienen el poder de transmitir todo tipo de sensaciones, y decidir cuándo una buena y cuándo una mala.

Conoce el alma humana a la perfección y esa es su principal arma de hegemonía. Es un gran amante hogareño, tiene una envidiable imaginación y creatividad, y es un confesor ideal.

Por último, Aries es el tercer signo poderoso según dicta el Horóscopo y pertenece al grupo de los de fuego; apasionados, dinámicos y temperamentales.

El ariano es impetuoso, vibrante, necesita llamar constantemente la atención y es incapaz de controlar sus impulsos. Es un atleta que solo conoce el triunfo, un mediador de hierro y un amante para no olvidar