Las autoridades sanitarias de países europeos como España, advierten a la población sobre un efecto secundario que se generaliza en personas que han recibido la dosis de refuerzo de las vacunas contra el SARS-CoV-2.

Se pudo evidenciar con mayor frecuencia entre los inoculados con la Pfizer, recientemente distribuida tanto para adultos como para niños en diferentes jurisdicciones del país, y la Moderna, que generó polémica mundial por una tanda contaminada.

La pirexia es un proceso febril, acompañado de cefalea, linfadenopatía, malestar, además de migraña. Aunque no es una enfermedad en sí misma, sino más bien una reacción defensiva del organismo al antídoto recibido, genera preocupación.

Vacunas Pfizer y Moderna

Según un informe del Ministerio de Sanidad el 34% de los vacunados con Moderna reportaron haber padecido esta secuela, mientras que el 20% de los que recibieron la Pfizer acusaron lo mismo.

Los síntomas entre los que se destaca una temperatura promedio de 38,5°C pueden llegar a durar de 3 a 9 días.

El organismo gubernamental también indicó que el más frecuente luego de la fiebre es la cefalea, es decir un dolor de cabeza persistente.

A continuación, los casos más reportados son los de inflamación del ganglio linfático o linfadenopatía, mialgia o dolor muscular, malestar general y dolor en la zona de vacunación.

A medida que la vacunación mundial avanza en esta pandemia por coronavirus que se cobró la vida de 6,2 millones de personas en todo el mundo y alcanzó los 505 millones de contagios, también crecen las consultas médicas por los efectos adversos.

En este contexto, días atrás la agencia de seguridad sanitaria francesa había reconocido al síndrome de Parsonage-Turner como una de las patologías colaterales de la vacuna Pfizer.

vacuna antigripal 2022

También conocido como neuritis braquial, es una alteración neuromuscular de los hombros, que se caracteriza por un dolor intenso de comienzo brusco, seguido por debilidad muscular.

En los casos más agudos, puede derivar en la pérdida por completo de la movilidad de uno o los dos brazos.

Esta vacuna además, generó polémica a comienzos de marzo, cuando un estudio realizado por investigadores de Estados Unidos puso en duda la eficacia de las dosis pediátricas, fabricadas por el laboratorio líder a nivel mundial en la industria farmacéutica, con sede en Nueva York