Tras una investigación realizada en Estados Unidos, se descubrió la razón por la que algunos jugadores de lotería de Carolina del Norte ganaban con tanta frecuencia y en grandes cantidades.

Dado que “su buena fortuna desafía la lógica”, el diario The Charlotte Observer decidió averiguar qué factor común tenían estas personas, consultando a varios especialistas.

Superaban asombrosas probabilidades de manera tan consistente, que los estadísticos dejaron de creer en la suerte. La posibilidad de que les ocurriera esto al azar, era menos de una en un billón.

Los expertos en lotería citados en el diario no descartaron que hubiese gente tocada por una varita mágica pero se volcaron más hacia lo racional.

Hallaron y revelaron el sistema que estaban usando algunos ganadores, y dejaron atónito a los lectores.

La conclusión más sólida a la que arribaron es que había gente que estaba comprando billetes premiados a los jugadores, por menos del monto ganado.

Es que en muchos casos, el acertante aceptaba porque de esta manera evitaba la exposición pública.

Esto tiene que ver con que, en casi todos los estados del país, el ganador de la lotería tiene la obligación de brindar una rueda de prensa, como una manera de mostrar transparencia en el juego.

Recientemente, un anciano de Maryland ganó 100.000 dólares, equivalentes a 10 millones de pesos argentinos, y causó furor al revelar que había decidido comprar el boleto sólo porque una voz en su interior le aconsejó que lo hiciera.

Para otros, volverse millonarios es una maldición. Este fue el caso de una mujer de Irlanda del Norte, que fue encontrada muerta en su casa, a ocho años de haberse consagrado ganadora de más de 31,4 millones de euros en el sorteo de EuroMillones.