Boca arriba, boca abajo o de costado, cada cual duerme a su manera. Los seres humanos pasan aproximadamente un tercio de sus vidas durmiendo, es muy importante para la mente y cuerpo; se recarga la energía gastada durante el día.

La privación del sueño puede tener consecuencias desagradables; afecta la memoria, la capacidad de concentración, la velocidad de reacción, las habilidades para tomar decisiones, las emociones y la salud física.

Pero no solo dormir es bueno para la salud, también la forma en que dormís puede tener ventajas y desventajas para las molestias físicas. Por eso, los durmientes se pueden dividir en tres categorías: posteriores, abdominales y traviesas laterales.

La postura en la que dormís puede ser muy buena o muy mala para ciertas quejas del cuerpo. Siempre tratá de dormir al menos 6 horas. Las investigaciones demuestran que las personas que duermen durante seis horas o menos, tienen más problemas físicos y emocionales que aquellas que duermen más.

Dormir de costado es la posición más común (figura 2). Como durmiente lateral, podés desarrollar problemas con los brazos y las piernas, porque estás acostado de manera continua en un lado.

Acostarte sobre tu lado derecho también es perjudicial para tu digestión y ácido estomacal.

Dormir boca abajo (figura 3), en los niños es la peor posición para la salud. Desarrollan molestias en el cuello, porque su cabeza está completamente volteada, y problemas de espalda.

Por otra parte, dormir de espaldas (figura 1) es bueno para la columna vertebral. El único inconveniente es que hace que ronquemos más rápido