La usuaria de Twitter Pau Ferro, contó y mostró lo que le sucedió en un solárium del barrio porteño Villa Pueyrredón el pasado miércoles. Por aprovechar un descuento, y en el apuro de llegar a una fiesta a todo color, tomó una pésima decisión.

“Voy a contar acá breve qué me pasó así no le pasa a nadie más”, comenzó diciendo en su publicación. En el centro de estética, “había un 2x1 en todas las camas y se las podía dar la misma persona o ir con unx amigx”, explicó.

“Fui sola porque fue de imprevisto todo y tengo un casamiento el sábado”, agregó junto a la primera imagen donde se la ve internada, colorada y untada de alguna crema refrescante. Esa primera foto cosechó unas 20.000 reacciones.

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“Ya había ido a cama solar y jamás me pasó esto. Llego y le digo al chico q las dos me las iba a dar yo, a lo cual me dice mira que vas a quedar bastante roja, y buen estar un poco roja el jueves/viernes no era un problema. Me las di y al salir todo estaba genial”, siguió relatando.

Luego llegó el problema. Todo comenzó “a las 2 horas más o menos, en donde sí, me empecé a poner colorada pero normal. A las 3 horas tenía fiebre y temblaba como si hicieran 10 grados bajo cero. Me bajaba la presión, quería vomitar, no podía tomar líquido ni comer”.

Durmió como pudo y al día siguiente apenas se levantó casi se desmaya. Se le bajó la presión y tenía muchas nauseas. No podía sacarse la ropa, ni caminar, ni siquiera mover las piernas, por lo que fue urgente a la guardia del hospital.

“Me mandaron directo al hospital del quemado, q era el mejor lugar para verme y ahí fui. Me sentía bastante pelotuda pro estar en una guardia de urgencias por una quemadura de cama solar. Apenas me ve el médico me manda a hace un hematocrito porque me veía deshidratada”, relató la usuaria @ccolorito.

Fue internada, donde le pusieron una crema que según dijo le salvó la vida. “A los 15 min llega el resultado y claramente estaba deshidratada aun habiendo tomado más líquido del que tomo habitualmente”.

Con el suero logró sentirse rápidamente mejor. “Lloraba por lo idiota que me sentía. Estaba sola y cada vez que me venían a ver me decían que me iban a internar, porque si bien las quemaduras eran superficiales eran muy fuertes. Pis y ver el color, que seguía muy amarillo”.

Con “analgésicos por vena y otro suero” logró volver a casa. Decidió contar su historia porque la pasó “muy mal”. “Es insoportable el dolor, tengo el 90% del cuerpo quemado en carne viva. No puedo dormir, ni sentarme, ni siquiera puedo parpadear porque me queme hasta los párpados, no puedo vestirme sola”.

Asimismo, Ferro consideró: “No vale la pena para nada someterse a esa pelotudez solo por un poco de color. Y si van, vayan a un lugar que SEPAN y les digan NO, no te lo hago porque sos muy blanca o porque te puede hacer mal. Habiendo ido un par de veces y salido todo bien, no lo volvería a hacer”.

Además advirtió los riesgos colaterales de la insolación en camas solares, como por ejemplo el de contraer melanoma, un tipo de cáncer de piel. Admitió estar “asustada”.

Enumeró los cuidados extremos que necesita para recuperarse y finalizó pidiendo: “Que no sea que por un peso más, te arruinen el cuerpo. La saqué barata hasta ahora porque no se me hicieron ampollas, si no estaría internada hasta dios sepa cuando se me cicatrizara todo eso. Hoy voy, sin saber si me dejan o me voy, q no le pase a nadie más”