Investigadores de Estados Unidos, Rusia y España estudian un intrigante episodio que tuvo lugar el martes 16 de noviembre en la ciudad pampeana de Jacinto Arauz, cuando una vecina desapareció de su casa y fue hallada horas más tarde a 60 kilómetros del lugar.

Irma Rick recibe a medios y ufólogos (especialistas en OVNIS) de todo el país, que la visitan para conocer su impactante historia. Es que una mañana como cualquier otra, tomaba mate en su casa en medio del campo, cuando algo extraño sucedió.

Estaba usando el celular cuando comenzó a ver “unas rayas” extrañas, como la “interferencia” de un televisor. Atendió una llamada y se sentía “un zumbido de viento fuerte” del otro lado.

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Cómo minutos antes el marido se había ido a trabajar, pensó que estaba volviendo porque “se había olvidado de algo”. Salió al patio y solo recuerda haber visto “una luz muy fuerte”.

Luego, despertó “sentada en la calle con las piernas extendidas” y “los brazos arriba de las piernas”, en un lugar completamente distinto.

Cuando se dio cuenta que estaba a 60 kilómetros de su casa no lo pudo creer. Así perdida, desorientada, la encontró una patrulla rural de la policía de Colonia Santa Teresa en un estado de “angustia”.

Ella no sabe cuánto tiempo pasó, pero fueron 24 desesperantes horas para su familia. Tras varias horas de rastrillaje, una interferencia había dificultado la tarea de los policías: su teléfono perdió conexión.

Según informó la prensa local, los perros adiestrados que intentaban dar con el paradero de la mujer caminaban alrededores de la casa y regresaban, como si perdieran el rastro en ese radio.

Irma fue encontrada “muy sucia” en estado de shock y no pudo hablar por seis horas. Además estaba golpeada: “Algo me han hecho en la cabeza. ¿Con qué me voy a hacer eso? Me llevaron a General Acha, me hicieron una tomografía y me salió todo perfecto”.

Era imposible para ella recorrer ese trayecto, ya que es una mujer con sobrepeso a la que le cuesta caminar: “Llego a la tranquera y me canso”. Cuando tomó conciencia a eso de las “5.10 de la mañana”, metió su mano en el bolsillo y sacó su celular.

“Lo primero que atiné es a llamar a mis hijos pero no podía hablar. Le empecé a escribir a los chicos, ellos me hacían videollamada pero yo lo único que hacía era mover las manos”, recordó.

Por su parte, la familia coincide en que recibió llamadas desde el celular de Irma y sólo escuchaba “un zumbido o viento”. Recién las 8 de la mañana del día siguiente, recibieron fotos de paisajes y referencias, que ayudaron a descubrir dónde se encontraba.

Por su parte, el experto ufólogo de La Pampa, Oscar “Quique” Mario, consideró imposible que ella sola hubiese hecho ese trayecto. “No hay huellas de polvo, tierra ni síntomas de cansancio. Además, se trata de una persona con obesidad”, dijo a La Unión.

También aseguró que los fuertes dolores de cabeza de Irma y la fuerte molestia que le ocasionaba la luz, “síntomas de experiencias de este tipo”, relacionadas objetos o seres extraterrestres