Mediante sus redes sociales, la ginecóloga tucumana Cecilia Ousset, suele responder a dudas de sus seguidores y también da consejos. Esta vez, se mostró indignada al desmitificar una de las consultas más polémicas y frecuentes que le realizaron.

En un posteo de su cuenta personal en Facebook, comentó: “En estas dos semanas, tres pacientes me pidieron que las revise porque sus maridos les dicen ‘conchudas’. A una, incluso: ‘gorda conchuda’”.

Consideró que “esta es una violencia que se repite muchísimo en mujeres sin autonomía económica, generalmente amas de casa. Les dicen que ‘les quedó muy grande y que no sienten lo mismo’ desde que tuvieron a sus hijxs, por eso ‘buscan en otra’”.

Y remató diciendo: “Bueno. Las señoras fueron revisadas. Son vaginas perfectamente normales. Así que el diagnóstico fue el que me enseñó mi mamá: NO HAY VAGINAS GRANDES. HAY PIJAS CHICAS. Amén”.

Por supuesto, estas declaraciones generaron un alud de comentarios agradeciendo y condenando a la médica. Algunos se infiltraron para defender los miembros viriles de las críticas, otros para pedir perdón en nombre de todo el género masculino.

Hubo quienes buscaron citar pruebas científicas halladas “en Google” para justificar la creencia de que hay vaginas más grandes de lo ‘normal’, otros que simplemente no quisieron reconocer que la doctora Ousset hablaba con conocimiento de causa