Bitcoin es uno de los activos más deseados en la actualidad, pero saber elegir la mejor plataforma para negociar con él puede suponer un quebradero de cabeza para los inversores, sean estos novatos o veteranos, ya que el mundo de las criptomonedas ha sido protagonista de no pocas estafas, jaqueos y demás sinsabores utilizar los servicios de los mejores es no sólo la mejor opción, sino la única posible si no se quiere perder tiempo y dinero.

Un mercado con actores veteranos y actores nuevos

Aunque la oferta de plataformas para comprar criptomonedas es amplia, el grueso de los usuarios no está repartido entre tantas de ellas, al fin y al cabo, aunque al principio se vivieron malas experiencias con criptomonedas y exchanges que protagonizaron sonados escándalos, principalmente por desconocimiento y por lo novedoso del activo, ahora ya existe información suficiente como para que un comprador nuevo o con experiencia elija una opción confiable entre las principales plataformas del mercado para comprar y vender criptomonedas.

Como primera opción elegimos a  Skrill, empresa creada en el 2001 con el nombre de Moneybookers (cambió la denominación a Skrill en el año 2013) con el ánimo de servir como alternativa rápida, fiable y económica a los que eran los sistemas de transferencias de dinero más habituales de la época (como los giros postales) y que gracias al buen hacer de empresas como Skrill o PayPal están quedando poco a poco relegados. Como muestra de la gran experiencia de la compañía londinense baste decir que ya en un lejano 2011 Skrill se integró con servicios como eBay para ofrecer a los usuarios del popular marketplace un sistema de pago seguro online, ya que la desconfianza era y es uno de los principales obstáculos a la hora de realizar pagos en línea.

Desde el 2018 Skrill ofrece la posibilidad de comprar varias de las criptomonedas más populares en su plataforma, sólo hay que elegir entre cualquiera de las cien formas que ofrece para cargar moneda fiduciaria en la cuenta si no se disponen de fondos (no hay que crear una cuenta nueva para comprar y vender criptomonedas, ni se requiere de verificaciones de la identidad adicionales), o por supuesto se podrá utilizar el dinero fruto de una transferencia recibida. Después se elegirá la cantidad de la criptomoneda deseada y, pagando el precio de mercado actualizado, esta pasará a formar parte de la cartera de criptomonedas del usuario. Además la propia Skrill ofrece un servicio de custodia para aquellos compradores que tengan miedo de perder las claves o sufrir robos si se encargan de custodiar sus criptomonedas por ellos mismos.

Como segunda opción tenemos a  Coinbase, empresa que recientemente salió a bolsa marcando un nuevo hito para el criptomercado según algunos analistas. En Coinbase, además de la clásica compra, venta y custodia de criptomonedas, el usuario podrá aprender más del criptomercado con sus vídeos de tutoriales y consejos, que van desde el análisis técnico de las gráficas de precios, hasta la forma de ganar y/o donar criptomonedas. Según se extrae de la información accesible en la propia plataforma Coinbase se ha autoimpuesto la misión de servir de facilitador de la libertad económica de las personas, algo que por otra parte es recurrente en plataformas y exchanges que permiten negociar y utilizar este tipo de monedas descentralizadas.

Y para cerrar el podio tenemos a Binance, una exchange que además cuenta con su propia criptomoneda, Binance Coin, la cual en estos momentos es la tercera criptomoneda más capitalizada del mercado gracias a su crecimiento durante los últimos meses. Aunque la compañía fue fundada en China, la espada de Damocles que supone siempre el intervencionismo propio de un gobierno comunista hicieron que trasladase sus servidores a Japón, un país que ha ido suavizando su postura frente a las criptomonedas, postura inicialmente bastante hostil. Aunque en el 2019 Binance sufrió uno de los robos de criptomonedas más grandes hasta la fecha se comprometió a devolver lo robado a sus usuarios, con lo que su credibilidad subió como la espuma.

Pero para terminar es necesario advertir que a pesar de elegir la plataforma más confiable, segura y amable con el usuario, nada garantiza que el valor de las criptomonedas vaya a subir o tan siquiera a mantenerse, por lo tanto es aconsejable que al invertir no se asuma un nivel de exposición demasiado elevado que pueda suponer un problema si la inversión cae.