Uno de los videos de la youtuber Jordan Cheyenne se volvió viral en Twitter, provocando una reacción inmediata. La influencer tuvo que borrarlo rápidamente y pedir disculpas públicas por el cruel momento que le hizo pasar a su pequeño hijo.

Es que la mujer, que cuenta con más de 537.000 suscriptores en YouTube, llegó al límite como “creadora de contenido de belleza y estilo de vida”, cuando obligó al nene a llorar delante de cámara.

En su sitio web, también se define a sí misma como asesora de crecimiento e influenciadora de Instagram, y ofrece sus servicios para ayudar a las emprendedoras a aumentar sus seguidores en las redes sociales y monetizar su audiencia.

Como madre soltera de un nene de ocho años, solía incluirlo en sus publicaciones. En la última, hablaba sobre la adopción de un nuevo cachorro que había contraído la enfermedad de parvovirus.

Visiblemente emocionada, explicó que no estaba claro si el perro sobreviviría. Pero al final del video, accidentalmente incluyó imágenes de ella animando a su angustiado hijo a llorar y posar frente a cámara.

“Acércate, pon tu cabeza aquí, actúa como si estuvieras llorando”, le dice. El nene responde “estoy llorando” mientras ella sigue instruyéndolo sobre cómo colocar su rostro y sus manos.

Aunque Jordan bajó el video rápidamente, fue demasiado tarde porque alguien lo colgó de inmediato en Twitter y estallaron las redes sociales. Con un millón de visitas, los comentarios la castigaron duro por su accionar.

Ese mismo día, Cheyenne subió un video con el título “Estoy inmensamente decepcionado conmigo misma”, donde afirmó que lo que hizo “fue repugnante”, agradeció a los fans que la apoyaron y se comprometió a emitir nuevo contenido