Un gastronómico del barrio porteño de Núñez informó recientemente que estuvo a punto de ser víctima de un estafador. En su local, una sucursal de Betos Lomitos, un hombre que había comprado allí la cena del día anterior realizó una sospechosa queja ante la encargada.

Según relató Gabriel Iantosca, dueño del lugar, el delincuente con apariencia de adulto mayor decente, ingresó el domingo a la mañana para protestar porque supuestamente había encontrado un pedazo de virulana en su comida.

“Exigía que le devolviéramos lo que había consumido y los gastos ocasionados”, relató. Cuando comenzó el problema, la encargada no dudó en consultar por teléfono a su jefe, antes de pagarle al hombre para prevenir un escándalo.

La estafa se trata de “denunciar en el comercio de comida que se ahogó con un pedacito de virulana que venía dentro de la comida”, comentó Iantosca. Cuando la joven se comunicó con él, este recordó que días atrás había leído en Facebook sobre una modalidad de estafa con características similares a lo que estaba ocurriendo.

“Vivimos a 10 cuadras. Mientras me enteraba de lo que estaba pasando, ella buscaba calmarlo. Cuando me contaron cuál era su queja le pregunté a la encargada si mencionó algo relacionado a una virulana. Me dijo que sí. Ahí llamé a la Policía y fuimos para el comercio”, reveló.

Una vez que llegaron todos, el malviviente le contó a la esposa del dueño que la noche anterior su mujer había comprado algunos combos y que uno de sus nietos se habría atragantado “con un pedacito de virulana”.

“Lo exhibía en una de sus manos. También dijo que tuvieron que ir a la guardia, hacerle una tomografía, y comprarle medicamentos”, contó el comerciante. Lo cierto es que se encontraba frente al mismo protagonista de las historias que había leído en la red social.

Alejandro Daniel Comesaña

El modus operandi era buscar una pequeña indemnización por lo sucedido. “$4000 ó $5000 y se iba. Muchos le han llegado a pagar para evitar que la situación perjudicara al resto de los clientes”, agregó Iantosca.

Cuando le pidieron el ticket el hombre dijo que no lo tenía, y en ese momento ingresó la Policía para pedirle su identificación. Al constatar que los datos eran falsos, el hombre reveló la verdad.

Aportó sus datos personales correctos, se llama Alejandro Daniel Comesaña, y salió a la luz su historial delictivo. Lamentablemente la Policía lo dejó ir, porque al no contar con ticket, no pudo consumar su cometido.

“Descubrí lo mismo en Concordia (Entre Ríos) y que la dueña de ese comercio lo encontró tiempo después en un shopping de la provincia de Buenos Aires. El video está en YouTube”, señaló el gastronómico.

En las imágenes se lo distingue a Comesaña y se escucha a la víctima diciendo: “Les quiero contar que estoy en Unicenter, vine a pasear, me encontré con el señor. Y bueno, me devolvió un poco de plata, no me devolvió todo. Pidió disculpas. Y vamos a hacer otra vez que pida disculpas a la gente de Concordia”.

A todo esto, Comesaña, es demorado en ese momento por dos policías, miró la cámara y respondió: “Pido disculpas a la gente de Concordia, Federación y alrededores. Soy un boludo”.

Otro video lo muestra en una pescadería, protagonizando el mismo proceder. En la grabación de las cámaras de seguridad se lo observa entregándole al vendedor una porción de virulana; Aquel día logró su cometido y se retiró con plata en efectivo en el bolsillo