Investigadores españoles, italianos y franceses en un trabajo conjunto, descubrieron un mecanismo de transmisión del SARS-CoV-2 que hasta el momento era desconocido, y al mismo tiempo, la manera de inhibirlo.

El estudio liderado por miembros del Laboratorio de Virología y VIH, perteneciente al Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre de Madrid, arrojó que el virus puede utilizar células inmunes del organismo, para tener una mayor posibilidad de infectar otras células.

El trabajo, en colaboración con el Instituto de Biología Estructural en Grenoble, Francia, y la Universita degli Studi di Milano en Italia, demostró que esta forma de infección puede contrarrestarse o inhibirse mediante el uso de unas moléculas conocidas como glico-miméticas.

El informe publicado en la revista científica PLOS Pathogens, demuestra que el coronavirus posee un conjunto de llaves para entrar en la célula, favorecer su multiplicación y permitir la infección.

Estas células poseen en su superficie receptores que pueden ser usados por los virus para adherirse a ellas, y también una especie de cerradura para poder entrar. Para poder obtenerlo, los virus cuentan con proteínas, y estas les ayudan y permiten atravesar la frontera celular.

Glicoproteína

En el caso del virus del Covid-19, la glicoproteína S (Spike) está en su superficie. Esto permite que el virus entre en las células humanas cuando interactúa con el receptor ACE2, el cual está presente de forma habitual en las células infectadas.

Los científicos del Hospital 12 de Octubre descubrieron que, esa proteína interactúa además con otros receptores distintos, y que puede establecer una relación con la familia de las “lectinas” que se encuentran en las células inmunitarias.

Además del nuevo mecanismo de transmisión, hallaron la forma de combatirlo usando unas moléculas capaces de disfrazarse y de imitar la apariencia de los azúcares que tiene el virus en su superficie, para confundirlo y engañarlo.

Hallaron la forma de combatirlo usando unas moléculas capaces de disfrazarse y de imitar la apariencia de los azúcares que tiene el virus en su superficie

Llegaron a dichas conclusiones, utilizando el virus SARS-CoV-2 auténtico en interacción con células respiratorias humanas.

“Esta interacción supone que estas células reconozcan a la proteína S gracias a los azúcares que tiene en su superficie (glicanos) y al reconocerlos les abren sus puertas, colaborando en la infección y en la respuesta inmunitaria de los pacientes”.

Así lo explicó el jefe de sección de Microbiología del Hospital Universitario 12 de Octubre, doctor Rafael Delgado, responsable del Laboratorio de Virología y VIH del i+12 y profesor de la Universidad Complutense.

Por otra parte, se evidenció que estos receptores de las lectinas, cuando ya unieron el virus a la célula, tienen la capacidad de transmitirlo a otras células predispuestas a la infección y que poseen el receptor ACE2, que era el conocido hasta ahora.

Además, las lectinas podrían tener también participación en la respuesta inflamatoria pulmonar que tienen algunos pacientes y que puede llegar a ser muy grave