En los últimos días, la conmovedora historia de Monika se volvió viral. Luego de un intenso año de curaciones, pudo pararse nuevamente sobre sus cuatro patas cuando nadie imaginaba un pronóstico positivo para ella.

Es que un año atrás, la perrita había sido encontrada agonizante en un bosque de Krasnodar, en el suroeste de Rusia, y sus extremidades estaban llenas de heridas.

“Nadie sabe lo que le ocurrió, algunos voluntarios piensan que alguien le cortó las patas por crueldad”, contó Serguéi Gorshkov, el veterinario que le devolvió las ganas de vivir en la clínica “Best” de Novosibirsk, en Siberia.

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En diálogo con AFP, consideró que “La suerte y la experiencia tuvieron un gran rol” con la perrita que tiene entre 2 y 4 años de edad. Al encontrarla, un grupo de voluntarios inició una colecta online con el método crowdfunding o de micromecenazgo.

Así en sólo un mes, lograron recaudar más de 400.000 rublos, un monto importante en Rusia que equivale a 4.800 euros, 5.500 dólares y más de medio millón de pesos argentinos.

Esto no solo les permitió pagar la operación necesaria para curarle las patitas, sino que además propició que le colocaran 4 prótesis de titanio hechas con impresión 3D, una cirugía muy costosa y poco común en animales.

Anteriormente sólo se había probado con un gato en 2019. Pero Monika fue el primer can en recibir intervención médica de estas características. “La suerte y la experiencia tuvieron un gran rol” dijo el médico que la atendió