En plena pandemia por la propagación del coronavirus y la consecuente crisis económica mundial que agrava situaciones preexistentes de hambruna, de guerra y de contaminación ambiental, un grupo de científicos estadounidenses hizo un descubrimiento que no impacta en el presente o el futuro de nadie.

Solar Orbiter

Astrónomos y físicos venían tratando de descifrar el destino final del Sistema Solar durante cientos de años. Recientemente en el artículo publicado en The Astronomical Journal, develaron el misterio. En sólo 100 mil millones de años desaparecerá el último de los planetas.

Según el informe, el Sol evolucionará dramáticamente a medida que envejece fuera de la secuencia principal, aumentando hasta un tamaño que envuelva las órbitas de Mercurio, Venus y la Tierra y perdiendo casi la mitad de su masa durante los próximos 7 mil millones de años.

Los planetas exteriores sobrevivirán a esta evolución, pero no escaparán 'ilesos': dado que la atracción gravitacional de la masa del Sol es lo que gobierna las órbitas de los planetas, la pérdida de peso de nuestro Sol hará que los planetas exteriores se alejen aún más, debilitando su conexión con nuestro Sistema Solar.

Los astrónomos Jon Zink de la Universidad de California, Konstantin Batygin de Caltech y Fred Adams de la Universidad de Míchigan interpretan en su nuevo artículo un escenario utilizando una serie de simulaciones numéricas, que demostraron que dentro de 100 mil millones de años, incluso el último planeta será desestabilizado por sobrevuelos estelares y expulsado del Sistema Solar.

Después de su desalojo, los planetas gigantes deambularán independientemente por la galaxia, uniéndose a la población de planetas que flotan libremente sin estrellas anfitrionas, y así se habrá extinguido por completo nuestro sistema