La policía de Bolivia detuvo a una pareja de argentinos prófugos, que había estafado a miles de misioneros con una falsa campaña en redes sociales.

A principios de julio, la Justicia de esa provincia había ordenado la detención de una mujer que dijo padecer cáncer de mama y necesitar de ayuda económica para someterse a un tratamiento experimental en el Hospital Alemán de Buenos Aires, presentando certificaciones médicas que fueron denunciadas como falsas.

María Leticia Zapata (30) armó junto a su pareja Matías Leonardo Poberezny una campaña solidaria en redes sociales para estafar y lograron reunir unos 360 mil pesos, a través de donaciones de misioneros.

La estafa comenzó a descubrirse cuando la médica oncóloga Paola Flores, que se desempeña como doctora en el Instituto Misionero del Cáncer (IMC) denunció penalmente a Zapata por falsificación de su firma, en una receta y otros documentos médicos que la mujer mostraba en la supuesta campaña solidaria.

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La doctora aclaró también que la mujer nunca fue su paciente y mucho menos que fuera atendida en el hospital Ramón Madariaga, de Posadas.

Desde el Hospital Alemán, de la Ciudad de Buenos Aires, también denunciaron como falsa la cuenta en la que presuntamente se transferirían los fondos para el tratamiento.

Además de la denuncia de la doctora, otras tres demandas fueron recepcionadas por la Dirección Cibercrimen de la policía de Misiones por parte de personas que aportaron distintas cantidades de dinero a la presunta paciente.

Incluso, una de las denunciantes dijo haber pagado el pasaje para un supuesto turno al que Zapata debía acudir en el mencionado nosocomio bonaerense.

El juez de Instrucción N° 7, de Posadas Miguel Mattos intervino en el hecho y ordenó la detención de la mujer así como también medidas probatorias al banco Galicia y a Mercado Libre, canales financieros que los denunciados estafadores emplearon para recaudar el dinero.

María Zapata y su pareja son oriundos de la provincia de Buenos Aires y juntos alquilaban un departamento en forma temporaria en el barrio Villa Sarita, de Posadas, lugar del cual desaparecieron cuando empezó a descubrirse la maniobra.

El delito de estafa, previsto en el artículo 172 del Código Penal, contempla en principio penas de un mes a 6 años de prisión, aunque después pueden existir agravantes o no, señalaron los voceros.

Lo cierto, es que ambos fueron detenidos en la ciudad boliviana de Cochabamba cuando se dedicaban a limpiar vidrios en una esquina e intentaron estafar a un empresario, que se encontró con ellos mientras deambulaban frente a su oficina, se acercó para conocerlos y brindarles ayuda.

El hombre cayó, al igual que cientos de misioneros, en las historias inventadas de la pareja y les prestó una habitación para que pudieran pasar la noche.

El padre del empresario se ofreció a prestarles dinero pero antes buscaron sus nombres en internet, y en ese momento encontraron las notas periodistas de medios misioneros y nacionales que hicieron eco del caso