En las últimas horas, una funcionaria municipal fue escrachada en redes sociales con la difusión de imágenes donde se la ve cometiendo el delito de hurto.

El hecho ocurrió días atrás en una carnicería de la ciudad bonaerense de Berisso. Según captaron las cámaras de seguridad del local, mientras estaba pagando su compra, a una mujer se le cayó un billete.

La inspectora de Control Urbano que esperaba detrás, observó lo sucedido. Pero lejos de darle a la clienta el dinero o avisarle que se le había caído, decidió hacerse la despistada.

Esperó a que la señora se fuera del local, y luego escondió con su pie el billete, al mismo tiempo que le pedía un corte específico al carnicero.

Cuando este se distrajo, ella se agachó para hacer de cuenta que se estaba atando el cordón de la zapatilla, y agarró rápidamente los mil pesos.

Quizás nadie habría notado lo sucedido en aquella esquina de calle 80 y 122, si las imágenes no hubiesen salido a la luz.

Fuentes cercanas revelaron que, cuando la clienta volvió a pedir el dinero que le faltaba, el comerciante tuvo que revisar las cámaras del lugar para develar el misterio.

Hasta el momento, no se sabe si la implicada fue sancionada en su trabajo como personal de Control urbano de la Municipalidad de Berisso, o al menos obligada a devolver el dinero.

Aunque se conocen muchas historias de agentes corruptos, que piden coimas a los ciudadanos, el caso de esta funcionaria de Control Urbano generó repudio masivo en redes sociales.

Automáticamente muchos usuarios atribuyeron el accionar a la gestión municipal y al partido político que representa. “No existe un kirchnerista honesto, esa es una verdad irrefutable”, comentó uno.

Otra comparó el hecho con otro similar: “Vivo en España, mijas. Alguien se olvidó un bolso lleno de cosas en un banco tipo plaza al lado de una avenida principal. Paso a la mañana siguiente y el bolso estaba allí todavía. El problema es cultural. En Argentina te dura 1 minuto”.

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