Corea del Sur dio un paso más en su objetivo de emular las condiciones del Sol, pero en la tierra, para obtener energía limpia y barata. Se trata de un hito sin precedentes en la carrera por hacer de la energía nuclear de fusión una realidad.

Su 'Sol' artificial -un gran cilindro de casi diez metros de alto y otros 9,4 de diámetro y mil toneladas de peso- estuvo funcionando durante 20 segundos a una temperatura de 100 millones de grados Celsius, o lo que es lo mismo, a casi siete veces más grados que los que alcanza el propio núcleo solar.

El director del proyecto, bautizado como Kstar, explicó que se trata de “un importante punto de inflexión en la carrera para asegurar las tecnologías para una operación prolongada de plasma de alto rendimiento, un componente crítico para un reactor de fusión nuclear comercial en el futuro".

Kstar brilló a casi siete veces más grados que los que alcanza el propio núcleo solar

La meta final del proyecto es ser capaz de mantener con éxito un funcionamiento continuo durante 300 segundos a una temperatura superior a los 100 millones de grados, objetivo que esperan alcanzar en 2025.

Para lograr una reacción de fusión nuclear como la que ocurre en el Sol es necesario reproducir un estado de altas temperaturas y altas densidades en la tierra.

Conseguir mantener un plasma a esa temperatura de forma estable durante un largo periodo es fundamental para que esta energía pueda llegar a comercializarse algún día