El periodista Sergio Lapegüe lleva dos semanas de internación tras contraer coronavirus. Desde la sala de Terapia Intensiva, compartió una foto en sus redes sociales donde se lo puede ver con un casco de oxígeno puesto en su cabeza. “Pido a los Santos ayuda. Este es el último paso para no caer al vacío”, escribió el comunicador.

 

El casco que le colocaron es un Helmet que mejora la oxigenación y reemplaza el uso del respirador mecánico.

Cabe recordar que está internado en el Sanatorio Juncal de Temperley en la zona Sur de Buenos Aires.

Según trascendió, sus médicos tomaron la decisión de colocarle un Helmet, casco que mejora la oxigenación del paciente, reduce más del 30% la necesidad de entubamiento y reemplaza el uso del respirador mecánico. Además, evita potenciales contagios al personal médico y sanitario.

¿Cómo es el casco inventado por argentinos?

La empresa argentina Ecleris, especializada en equipamiento médico, desarrolló este sistema de ventilación no invasiva para pacientes de COVID-19 que puede reemplazar en muchos casos el uso de respiradores mecánicos, uno de los insumos más críticos a la hora de enfrentar la pandemia.

Los cascos para ventilación no invasiva fueron desarrollados por ingenieros de la propia compañía, en colaboración con equipos médicos de los Hospitales Fernández (CABA) y Zonal General de Agudos.

Los días de internación del comunicador

Como se sabe, dio positivo de coronavirus luego de regresar de unas vacaciones familiares en República Dominicana e ingresó al Sanatorio Juncal de Temperley -en la zona Sur de Buenos Aires-, por ser considerado paciente de riesgo por ser asmático. Sin embargo, no se contagió en el exterior sino a su regreso al país.

Sobre su paso a UTI, se refirió días atrás su mujer Silvia -más conocida como Bochi-. Lo hizo a través de un posteo en su cuenta de Instagram: “Pasó a terapia intensiva. La tomografía dio un poco más de inflamación en sus pulmones. Y no oxigenaba bien. Su neumonólogo decidió pasarlo al sector de cuidados más intensivos. Está muy agotado física y anímicamente”, agregó.

Desde que ingresó al centro médico, Lapegüe compartió en redes cómo transito sus días de internación y las distintas sensaciones que atravesó.

“Silencio. Solo siento los pasos de los tremendos servidores públicos que van de un lado a otro por el pasillo del COVID-19. Médicos, enfermeros, personal de limpieza, de servicio a la habitación, que se arriesgan cada minuto para que los pacientes puedan cursar esta enfermedad tan desconocida como rara, de la mejor manera sin secuelas”, escribió en sus primeros días con coronavirus.

“Cada vez que tienen que entrar a cada cuarto se visten con ropa nueva la que se quitan cuando se van. Y la descartan en un cesto para no llevar el virus. De pronto controlan el oxígeno en sangre y satura bajo, ahí te ponen oxígeno para respirar mejor. Y viene la experimentada enfermera y te inyecta antibióticos o cortocoide, o un anticoagulante, para evitar una posible trombosis. Y un mazazo cae sobre tu cabeza, que te desploma sobre la cama”, posteó en sus redes días pasados