Las aves migratorias llevan miles de años recorriendo las mismas rutas. Sin embargo, son capaces de cambiarlas con bastante rapidez cuando es necesario. Por ejemplo, al ampliar su área de distribución, las aves eligen a veces una ruta más conveniente para ir y volver de sus zonas de invernada.

Y en algunos casos se niegan completamente a volar o empiezan a pasar un periodo frío del año en regiones completamente nuevas. Por ejemplo, las currucas de garganta negra (Sylvia atricapilla) de Europa continental, que solían migrar al Mediterráneo y a África, han invernado en las últimas décadas cada vez más en Irlanda y el Reino Unido, donde el cambio climático y la abundancia de comederos han creado condiciones ideales para ellas.

El bisbita de Richard (Anthus richardi) es otra especie cuyo comportamiento migratorio puede estar cambiando ante nuestros ojos. Estos pájaros cantores, emparentados con las lavanderas, anidan en llanuras herbáceas y laderas de montaña desde el sur de Siberia y Kazajistán hasta el este de China.

Click to enlarge
A fallback.
Bisbita de Asia

Emigran a la India y al sureste de Asia para pasar el invierno boreal. Sin embargo, algunas aves se desplazan en dirección contraria y llegan a Europa, donde son avistadas por los observadores de aves y por los ornitólogos en pequeñas cantidades cada otoño.

Tradicionalmente, se creía que los jóvenes bisbitas esteparios llegaban a Europa, tras haberse desviado de la ruta debido a la inexperiencia y sin poder regresar a sus lugares de cría. Sin embargo, en las últimas décadas, estas aves son cada vez más comunes.

En Francia, por ejemplo, se registraron de tres a seis cada año entre 1981 y 1993, y en 2018 ese número había aumentado a 144. Este aumento podría explicarse por el hecho de que los europeos se han vuelto más activos a la hora de buscar y reconocer mejor a los visitantes con plumas raras.

Bisbita de Asia

Pero la frecuencia de los encuentros con otras aves extraviadas de origen siberiano no ha aumentado tan significativamente como en el caso de los bisbitas esteparios. Además, el bisbita estepario ha empezado a ser visto en Europa en invierno.

El primer avistamiento de este tipo se registró en 1991 en el sur de Francia. Desde entonces, los pájaros han sido vistos regularmente en invierno en Francia, Italia, Portugal y España