El fútbol está de luto por una tragedia en la cancha. Un jugador de Italia falleció de un infarto en el partido homenaje, que había organizado en memoria de su hermano, también futbolista. Lo más increíble para familia, amigos y fanáticos, fue que este también había sufrido muerte súbita.

Al acercarse el tercer aniversario desde que Rocco Perrino partiera repentinamente a causa de un paro cardíaco mientras andaba en bicicleta, Giuseppe había convocado un amistoso para recordarlo.

La idea de su hermano menor era rendirle tributo con un partido en la ciudad de Poggiomarino, municipio italiano localizado en la ciudad de Nápoles.

Hasta el momento, se desconoce si las muertes están relacionadas con enfermedades genéticas.

El encuentro se celebró a principios de mes con normalidad, y a mitad del juego Giuseppe cayó al suelo. La asistencia médica ingresó al terreno para socorrer al jugador de 29 años, pero nada pudo hacerse y murió de un paro.

En su carrera Giuseppe Perrino jugó para el Ebolitana, Bellaria Igea y Vigor Lamezia, equipos de semiprofesionales que se movían entre la cuarta y sexta categoría.

El Parma también lo tuvo en sus filas como volante y publicó por Twitter sus condolencias: “Todo el Parma Calcio 1913 se une al dolor de la familia Perrino por la muerte de Giuseppe”