El robot Curiosity que viene trabajando en Marte desde hace 7 años, reveló restos de nitrógeno, hongos y unos guijarros (piedras) pulidos. Ahora se une el Perseverance, el robot explorador de la NASA que aterrizó con éxito en el planeta rojo.

Hasta que este último se acomode, Curiosity sigue enviando información reveladora que ilusiona sobre la posibilidad de hallar rastros de vida pasada o presente. Lo último que encontró, fueron compuestos de nitrógeno en la superficie marciana.

La reciente noticia habla de hongos y líquenes, en la NASA ni lo niegan ni lo confirman. Inicialmente se habían descubierto unas rocas ricas en sílice, con una composición muy similar a la de la corteza continental terrestre, que podrían ser restos de una antigua corteza marciana.

Hongos hallados en Marte, de los que la NASA no quiso hablar

El robot fotografió unas piedras esculpidas por la erosión, en un contexto que recuerda al cañón del Colorado, y encontró dunas también generadas por los fuertes vientos de Marte.

Hay impactantes imágenes de lo que sería un lago con condiciones geoquímicas muy similares a las de los lagos terrestres, dentro de un gran cráter formado hace más de 3.5 millones de años por el impacto de un meteorito, y que podría haber albergado vida.

Otro robot que también recorrió la superficie fue el Opportunity, y detectó una roca especial a la que llamaron Esperance. En ella había restos de un mineral de arcilla, propio de un ambiente húmedo y no muy ácido, que podría ser propicio para algún tipo de vida