En la recta final de este segundo año de pandemia, se siente el cansancio físico y mental del ajetreo diario, y los fines de semana se hacen desear cada vez más. Lo mismo ocurre con cada valioso feriado, y ni hablar de un fin de semana largo.

En estos contextos la gente aprovecha para salir a pasear, ya sea por la ciudad, o algún lugar más lejano con buen paisaje natural o cultural. Otros simplemente esperan el ansiado día para reposar, “bajar un cambio”, vivir la vida despacio, en contraposición a la vorágine del trabajo, la escuela y otras tantas obligaciones.

A 18 meses desde que se desató la pandemia por coronavirus, muchos se habían acostumbrado a un ritmo de vida más tranquilo, que incluyó para la gran mayoría trabajar desde casa, a través de la computadora o el celular, en compañía de la familia y sin el desgaste que implica circular por las grandes ciudades.

Según el calendario oficial de la Nación, en estos últimos meses del 2021, quedan tan solo seis feriados entre inamovibles y trasladables.

Los primeros son el Día de la Inmaculada Concepción de María el miércoles 8 de diciembre, y Navidad, el sábado 25 de diciembre.

Entre los movibles se encuentra el Día del Respeto a la Diversidad Cultural que se pasó del 12 al lunes 11 de octubre, por lo que ese será el próximo fin de semana largo que incluirá también el viernes 8, declarado feriado con fines turísticos.

En noviembre ocurrirá algo similar, el sábado 20 se celebrará el Día de la Soberanía Nacional, mientras que el lunes siguiente, es decir el 22 de noviembre, fue declarado feriado con fines turísticos