Hay comidas y bebidas presentes en nuestra alimentación diaria que son altamente oxidantes, es decir deterioran la salud de nuestro organismo, al igual que factores ambientales como el clima y la contaminación, y estilos de vida que incluyan un alto consumo de sustancias nocivas como la nicotina, el alcohol y otras drogas.

Los oxidantes son compuestos químicos que aceleran el envejecimiento de las células, como el aire mismo oxida visiblemente el interior de una manzana, oscureciendo primero su color y ocasionando después una descomposición de la materia.

En este marco, el primero de 5 alimentos que menos recomiendan los nutricionistas comer en exceso a aquellas personas que quieran conservar por más tiempo una apariencia juvenil, es la manteca.

Esta emulsión más o menos sólida producto del batido, amasado y lavado de grasas lácteas y agua, causa el envejecimiento de los tejidos y de la aparición de enfermedades crónicas.

Por más que lleven la descripción “zero” o “light”, las gaseosas tienen una gran cantidad de azúcar y cafeína, que afecta la calidad del sueño y provoca un aumento del envejecimiento celular.

Los oxidantes son compuestos químicos que aceleran el envejecimiento de las células

Una de las comidas más difíciles de abandonar pero también de las más dañinas, son las papas fritas. Si se consumen de manera diaria o excesiva, provoca el envejecimiento prematuro, por su baja calidad nutricional y el alto aporte calórico.

Un buen dato es que esta guarnición se puede reemplazar por un buen plato de batatas al horno, que son ricas en vitamina C, un nutriente esencial que actúa como antioxidante y retrasa la formación de arrugas.

Por otra parte está los embutidos, que son muy nocivos para el organismo. Contienen aditivos relacionados con la inflamación y también pueden dañar el colágeno de la piel y acentuar la aparición de arrugas.

Y por último, quizás el mayor desafío a erradicar de las mesas argentinas es la sal. En exceso, este condimento además de aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, deshidrata, lo que hace que la piel esté más seca.

Cabe señalar que no es necesario suprimir por completo estos alimentos de la dieta diaria, sino que mientras se integren a una alimentación variada, pueden ser incorporados