La compañía Colossal compuesta por científicos y empresarios anunció este lunes que darán inicio a un proyecto para resucitar genéticamente al Mamut, el gran animal de la tundra siberiana que habitó nuestro planeta hace miles de años.

“Este es un hito importante para nosotros. Va a marcar la diferencia en el mundo”, dijo George Church, biólogo de la Facultad de Medicina de Harvard que estuvo dirigiendo durante 8 años a un pequeño grupo de investigadores que desarrollan las herramientas para revivir a los mamuts.

Colassal recibió 15 millones de dólares como parte de un financiamiento inicial para que puedan realizar experimentos en los laboratorios del Dr. Church en Boston y Dallas. Por otro lado, quien supervisará todo este proyecto será Eriona Hysolli, quien ya había trabajado anteriormente con Church.

Hysolli enfocará su trabajo en editar el ADN de los elefantes para poder ir añadiendo genes de los rasgos de mamut, como el cabello denso y la grasa gruesa para resistir el frío.

Desde Colossal esperan producir los primeros embriones de estos elefantes similares a los mamuts en un lapso de 6 años, para luego generar una población entera de estos animales.

Por supuesto que la comunidad científica, es escéptica al respecto, y se cuestiona si esto sería ético de llevar a cabo. “Hay un montón de problemas que todo el mundo va a encontrar en el camino”, dijo Beth Shapiro, una paleogenetista de la Universidad de California en Santa Cruz y autora de “Cómo clonar un mamut”.

Church se propuso modificar el genoma de un elefante para producir algo que se viese y actuase más parecido a un mamut.

Hoy en día, la tundra de Siberia y América del Norte se están calentando rápidamente y liberando dióxido de carbono. Allí, donde anteriormente estos animales pastaron, “los mamuts son hipotéticamente una solución“, afirma el doctor.

La tundra ahora está dominada por el musgo, pero hace miles de años atrás, según los expertos, esto era en gran parte pastizales donde los enormes animales solían pastar.

Los científicos también creen que estos animales ayudaban a mantener el ecosistema de las gélidas zonas ya que eliminaban el musgo, derribaban árboles y proporcionaban fertilizante con sus excrementos.

Según la Dra. Hysolli y sus colegas, existen alrededor de 60 genes que son importantes para dar los rasgos distintivos de un mamut, ellos son el pelo, la grasa y el cráneo característico de este animal.

Para lograrlo, los científicos tendrían que eliminar el ADN de un embrión de elefante y reemplazarlo con el ADN similar a un mamut. Inicialmente se había pensado implantar estos embriones en elefantes hembras pero finalmente se decantó por la idea de usar un útero artificial.

“No estoy haciendo una predicción audaz de que esto va a ser fácil”, dijo. “Pero hasta ahora todo ha sido relativamente fácil”, aseguró el experto.

En Filadelfia los investigadores ya habían logrado desarrollar una bolsa sellada que podía mantener a un cordero en fase fetal durante cuatro semanas. En este caso, Colossal necesitaría construir uno aún más grande como para soportar a un feto por dos años