Cassville, un pueblo de 3.000 habitantes en Missouri, Estados Unidos, permitirá el castigo físico para cualquier estudiante que tenga una mala conducta y sus padres hayan prestado su autorización.

Según informó la cadena CNN, los colegios divulgaron la nueva medida en una reunión. “Al final del día, esto le da a la escuela una herramienta más para disciplinar a un niño, sin tener que enviarlo a casa suspendido donde solo jugarían videojuegos”, dijo Dylan Burns, de 28 años, un agricultor local que está de acuerdo con la nueva medida.

La medida, como era de esperar, generó polémica y las diversas opiniones no tardaron en llegar. “Al final del día tienen que sujetar al niño y azotarlo para hacer que sea sumiso, cuando ese no es el problema. Es el hecho de que necesitan ser escuchados”, aseguró Miranda, una madre con tres niños escolarizados.

En tanto, el superintendente Merlyn Johnson sostuvo que esta es una opción que podría utilizarse antes de llegar a la suspensión de los alumnos con mala conducta: “Empezamos a generar ideas sobre lo que podíamos hacer y el castigo corporal fue una de ellas”, afirmó.

Sin embargo, aclaró que el castigo corporal es una opción “solo cuando todos los demás medios alternativos de disciplina han fallado” y debe administrarse sin ninguna “posibilidad de lesión o daño corporal”. Desde el distrito explicaron que “no está permitido golpear a un estudiante en la cabeza o la cara”.

Cassville adoptó formalmente la política en el mes de junio, luego de realizar una encuesta la cual comprobó que la disciplina era una de sus mayores preocupaciones de los padres.