La doctora Sonnet Ehlers, quien trabaja desde 1967 con víctimas de violación en Sudáfrica, inventó el Rape-aXe, un dispositivo antiviolación buscando reducir las tasas de agresión en su país y en otras partes del mundo.

Aunque el artefacto causó mucha polémica desde su creación, ya se puede pedir y adquirir a un precio muy accesible. Se trata de un preservativo de látex que se inserta en la vagina como si fuera un condón femenino o tampón.

Tiene unas puntas de plástico que atrapan el pene del violador y lo envuelven de tal manera que, si intenta sacarlo, sólo rasgará el genital hasta desangrarse. Solo puede ser retirado por un profesional de la salud.

Con esto se podrá señalar, con más veracidad, al agresor, al mismo tiempo que protege a la víctima de enfermedades sexuales, ya que además es irrompible. Mientras el abusador está preocupado y adolorido, la persona agredida tendrá tiempo para ponerse a salvo.

Muchos aplauden el invento de Ehlers considerándolo una protección para las mujeres, a otros les preocupa que los violadores puedan demandar a las víctimas por agresión contra su miembro.

Y también hay quienes consideran que algunas personas “locas” podrían usarlo para acusar injustamente a un hombre de violación.

Todo comenzó en 1969, cuando una paciente de la doctora Ehlers que acababa de ser agredida sexualmente, le dijo temblando y con lágrimas en los ojos: “Si tan solo tuviera dientes ahí”.

A partir de ese momento comenzó a investigar, diseñar y en 2010 vendió casa y auto para financiar el proyecto que incluyó una producción de 30.000 ejemplares para repartir en Sudáfrica.

Actualmente puede ser encargando en línea enviando un correo a Sales@rape-axe.com. En el mail se debe incluir la ubicación para que la empresa pueda calcular la tarifa de envío.

El precio de la caja del Rape-aXe con 10 piezas es de 50 dólares o 45 euros. El pago puede ser vía PayPal, transferencia bancaria o Zelle. A esta cifra se le suma el costo del envío