Hace unos días, Randi Zuckerberg, fundadora de Zuckerberg Media y experta en tecnología, habló en la Usina del Arte de La Boca sobre qué es el metaverso y el futuro de la realidad virtual. En ese encuentro, la empresaria y hermana del creador de Facebook, Mark Zuckerberg, señaló que, en general, se tiende a relacionar el metaverso con el sector del entretenimiento y el juego. Sin embargo, según Zuckerberg, este mundo virtual en el que podremos ser una representación digital de nosotros mismos, también ofrece múltiples posibilidades al sector de la educación y la salud.

De hecho, la realidad virtual (VR) ya nos permite interactuar en escenarios digitales que son copias de los del mundo físico. Hoy en día, existen plataformas con las que podemos vivir una experiencia inmersiva muy real. Por ejemplo, la aplicación PokerStars VR, ofrece la posibilidad de unirse a las mesas de un casino en “Macau” o un yate en “Monte Carlo” y jugar a poker con contrincantes reales. Otro ejemplo sería que gracias a las visitas virtuales del Louvre podemos tener a la Gioconda de Leonardo da Vinci delante de nuestros ojos, aunque vivamos a miles de kilómetros de París. Y estos son solo dos ejemplos de las múltiples experiencias de VR disponibles en la red.

Sin embargo, el metaverso va un paso más allá de la VR, no “reproduce” el mundo real en un entorno virtual, sino que, a través de las vivencias y experiencias de los usuarios, “crea” un nuevo mundo, una nueva realidad digital. Y una de las cosas que se pueden construir en el metaverso son hospitales.

Puede que, hace unos años, la idea de visitar al médico en un mundo virtual nos hubiera parecido de ciencia ficción. Sin embargo, confiar en Internet para las consultas médicas es algo que está cada vez más a la orden del día. Es el llamado “Doctor Google”, que recibe miles de consultas por minuto y las “atiende” todas, aunque, según un estudio publicado en el Medical Journal of Australia, solamente acierta en 1 de cada 3 pronósticos.

De nuevo, el metaverso va un paso más allá de disponer de información en la red. El grupo Aimedis ha presentado el que será el primer complejo médico del metaverso, una ciudad dedicada a la salud con facultativos especializados en distintas áreas de la medicina y diferentes servicios que se podrían encontrar en cualquier clínica.

Aimedis Health City pretende facilitar el acceso a la atención sanitaria a través del metaverso. En los países desarrollados, se podría ofrecer una atención mejorada, mientras que en aquellos que carecen de un buen sistema sanitario, se podría suplir en cierto modo esta carencia.

Dentro de esta ciudad, se encontrará el Hospital Alfa, el primer hospital virtual del metaverso, pero tambiénhabrá clínicas privadas, farmacias, centros de formación y hasta compañías farmacéuticas. En esta ciudad de la salud no solo se podrán realizar consultas y terapias, sino que también ofrece nuevas posibilidades a los profesionales de la medicina. Se podrán realizar formaciones y encuentros para compartir información, lo que ayudará mucho a la investigación. Además, en este mundo virtual, aunque no se pueda intervenir físicamente a un paciente, sí se pueden practicar las intervenciones y así planificar mejor las cirugías.

Esta ciudad sanitaria virtual cuenta con su propia moneda para realizar transacciones económicas, aunque más que una moneda es un token, un NFT. Aimedis Health City también aprovecha otra de las tecnologías que se relaciona con el campo de las criptomonedas, la blockchain. Esta tecnología permite realizar gestiones en la red de manera transparente y segura; los datos se transmiten a través de cadenas de bloques públicas, de manera que si alguien modificase alguno de estos bloques se sabría, es por ello por lo que se considera muy seguro. La blockchain permitiría tratar los datos de los pacientes o las operaciones de las empresas con transparencia.

La Aimedis Health City es la primera, pero probablemente no será la última ciudad virtual dedicada a la salud. En la teoría, el metaverso no tiene límites, pero habrá que ver, cuando sea una realidad, si realmente ofrece todo lo que promete.