La salud de nuestras mascotas puede ser un motivo de preocupación, o de ocupación. Tenerlos el máximo tiempo posible como mejores amigos es el deseo de cualquier persona que haya adoptado un perro.

La profesora de Ciencia Animal en la Universidad de Nottingham Trent, Jacqueline Boyd, publicó una guía con cinco consejos para que el mejor amigo del humano crezca sano y feliz.

Con ellos, deberíamos ser capaces de mantener la vida de nuestro perro lo más saludable posible; siempre que no haya enfermedades que compliquen su salud.

Estar sano es en parte genética y en parte cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Y esto es aplicable a canes y humanos.

Si nuestro perro está sano, lo más probable es que nosotros también lo estemos.

Porque las acciones que nos hacen estar sanos a nosotros son muy parecidas a las que nuestras mascotas necesitan para tener buena salud.

Vigilá la cintura de tu perro

Al igual que pasa con las personas; los canes pueden desarrollar ciertas enfermedades cuando tienen más peso del que se considera saludable. Por eso es clave, subirlos a la balanza con cierta frecuencia.

También es importante tener en cuenta que debe tener una buena condición física. Porque no todo es la comida, aunque hay que tener cuidado con no pasarse; es muy importante el ejercicio físico, pues es lo que les hará estar ágiles y felices durante más años.

Den muchos paseos juntos

Cualquier persona que haya tenido un perro sabe que los paseos son esenciales para ellos. No solo porque es el momento en el que hacen sus necesidades sino porque es el momento en el que más se mueven.

Aunque es muy bueno que hagan ejercicio, la especialista aconseja no usar pelotas de tenis para que corran detrás de ellas, ya que pueden ser perjudiciales para su salud.

La actividad física les ayudará a tener una buena vejez, ya que con los paseos le protegemos del exceso de peso corporal y también les hará mantenerse ágiles y fuertes.

No obstante, siempre hay que tener en cuenta la condición física de nuestra mascota. Por ejemplo, si tiene ya un problema de nacimiento para moverse, es muy difícil que eso vaya a desaparecer con el ejercicio.

Enseñale nuevos trucos

Que tu perro aprenda nuevos trucos repercutirá en su salud a largo plazo; esto les mantendrá activos a nivel mental. De hecho, cabe señalar que sí, que a un perro mayor se le pueden enseñar nuevos juegos.

Los más adecuados son los relacionados con el olfato. Por ejemplo, darle a oler un objeto y escondérselo para que lo encuentre. No solo será divertido para el dueño sino que el perro se lo pasará genial y ayudará a su salud.

Creá un fuerte vínculo

Construir lazos es esencial. No solo para que el perro sea feliz sino, además, para que lo sea el humano con el que convive. Da igual cómo se sienta la persona, ahí estará su perro para hacerle compañía después del peor día de su vida o del mejor. O de uno normal.

Más allá de la compañía es crucial, también, para ver comportamientos extraños en el animal.

Si su perro le recibe alegre todos los días al llegar a casa sabrá cuándo está enfermo si un día no lo hace. Aunque hay cambios más sutiles en su comportamiento que pueden ser esenciales para detectar posibles enfermedades en los canes.

Visiten periódicamente al veterinario

Ponerle las vacunas, desparasitarlo y hacerle algunas revisiones rutinarias es necesario.

Muchas personas no le hacen revisiones rutinarias a sus perros pensando que su salud no se verá comprometida; pero es importante tener en cuenta que cuanto mayor se hace nuestra mascota, más problemas de salud puede padecer.

Una revisión de vez en cuando le vendrá a nuestro perro de maravilla y nosotros nos quedaremos más tranquilos sabiendo que no hay nada grave