El Ministerio de Trabajo convocó para mañana a los gremios aceiteros y a los propietarios de la empresa Avex Dánica de la ciudad de Villa Mercedes, a 100 kilómetros de la capital de San Luis, a una audiencia en procura de alcanzar un acuerdo que ponga fin al extenso conflicto en la planta y retrotraiga la decisión patronal de producir 130 cesantías.

El secretario general del gremio aceitero local, José Domínguez, aseguró hoy a Télam que "es necesario que las autoridades laborales nacionales intimen a la empresa a retrotraer la decisión de despedir, ya que ello fue otra vez prohibido hasta el 31 de mayo próximo en el contexto de la pandemia de coronavirus, y a aceptar la totalidad de sus obligaciones".

El dirigente gremial aseguró que a ese personal se le descontó ayer el ATP que el Gobierno nacional otorgó de forma oportuna para asegurar los empleos, lo que significó la no percepción de 8 días por huelga y de otros 25 mil pesos de futuras homologaciones salariales, por lo que algunos operarios "no cobraron un peso", sostuvo a esta agencia.

“Es una manera de ahogar a los trabajadores, que atraviesan por una situación desesperante, sin vacaciones ni aumentos salariales, para obligarlos a firmar un acuerdo a la baja en una empresa que nunca dejó de producir y vender en pandemia”, denunció.

La empresa Avex, titular de las marcas Dánica, D´Fiesta y Mayodan, decidió cerrar la planta de producción de aderezos en Villa Mercedes y alegó "imposibilidad" de reconducir el extenso conflicto que mantiene con el gremio aceitero local (Soead), según sostuvo la compañía en un comunicado, y agregó que la determinación fue adoptada como consecuencia del "acuerdo paritario que estableció un aumento del 70 por ciento".

La empresa aseguró que existe "un erróneo encuadramiento sindical de la actividad" y que la representación gremial "es violenta e irascible" y "radicalizó de manera desmedida las relaciones laborales, y que incluso llegó a sabotear las líneas de producción".

Domínguez aclaró que la compañía, con 80 años en el país, está inscripta en aceiteros porque "la actividad así lo amerita”, y aseguró que “el encuadre no es caprichoso”.

"No conozco ninguna paritaria nacional firmada por aceiteros con un 70 por ciento de aumento. En 2020 se convino un 25 por ciento y, en noviembre último, una revisión por otro 10. Desde el 1 de enero se acordó otro 25, lo que no constituye un 70", explicó.

Para el dirigente, en San Luis se pretende que los trabajadores acepten "un salario de hace ya un año", bonos al 50 por ciento en 6 cuotas y acuerdos no remunerativos.

Los trabajadores habían iniciado el 16 de este mes un paro por tiempo indeterminado en defensa del convenio colectivo laboral 420/05 y los acuerdos salariales firmados, lo que fue respaldado por la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (Ftciodyara), que conduce Daniel Yofra.

El gremio también apoyó las acciones que realizó junto con los trabajadores el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmotadores (Soead) de esa provincia.

Un documento gremial había denunciado que la compañía procura "reducir salarios y, modificar el convenio colectivo", y detalló que la firma "no pertenece a la cámara empresaria respectiva, siempre retrasó la homologación de los instrumentos convencionales para abonar las escalas de haberes y mantiene una deuda salarial".

"La compañía también se niega a abonar las escales ya homologadas por el Ministerio de Trabajo y persiste en su actitud de pagar los haberes según el nivel de 2019", aseguró.

La empresa abrió en su momento un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que los trabajadores afirman "ignorar", por lo que Trabajo procurará alcanzar un acuerdo mañana para destrabar la situación de una firma adquirida hace dos años por su nuevo dueño.

Según los sindicatos, la empresa intentó durante todo ese período traspasar a los trabajadores de aceiteros al gremio de la alimentación, lo que rechazaron totalmente.

(Télam)