La Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública (Apuap) de Jujuy inició hoy un paro de 48 horas en reclamo de aumentos salariales, pase a planta permanente y recategorización, entre otras demandas, y reiteró su preocupación por el desmantelamiento de la salud pública.

Además, la Apuap realizó hoy una protesta en la Plaza Belgrano de la ciudad capital, donde la dirigencia gremial organizó varias actividades de difusión y luego se movilizó por calles céntricas, en adhesión al Día Mundial de la Salud.

En ese marco, las consignas se centraron en la defensa del salario, la salud pública y el hospital público "como expresión de un enérgico repudio al ajuste en salud".

"La realidad que viven los profesionales y del conjunto de los estatales en general está totalmente ausente del discurso oficial, que busca imponer un relato a la fuerza mientras sigue haciendo salarios de pobreza y se sigue cargando la crisis sobre nuestras espaldas", dijo el secretario general de la Apuap, Nicolás Fernández.

El dirigente apuntó que éste "es el quinto año que perdemos poder adquisitivo en nuestros salarios".

La Apuap reclamó "el inmediato pase a escalafón profesional de los y las colegas enfermeros e instrumentadores, la correcta liquidación y blanqueo de los módulos de desempeño, el pedido de un nuevo hospital para Libertador General San Martín y la adhesión a la Resolución Nacional 207 (licencia por cuidados)".

También puso de manifiesto su "preocupación por el incremento de la violencia laboral ejercida tanto en el Ejecutivo provincial como en los municipios, entre otros".

"El gobierno provincial pretende profundizar el desmantelamiento, la desestructuración y vaciamiento de la salud pública, a través del decreto 2770 (Plan Estratégico de Salud)", denunciaron.

Los afiliados a la Apuap concurrieron esta mañana a sus trabajos y se retiraron a las 8, modalidad que se adoptará también para mañana, mientras que en el interior de la provincia, los trabajadores de los hospitales y centros de salud se manifestaron en las puertas de las dependencias.

(Télam)