Las gremialistas del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), que conduce Jorge Kalinger, aseguraron hoy ante la ratificación de la convocatoria de la CGT a renovar sus autoridades el 11 de noviembre que "es ahora y con nosotras", y reclamaron la incorporación de la perspectiva de género en la agenda del mundo del trabajo.

La secretaria Gremial, Marina Jaureguiberry, sostuvo en un documento especialmente difundido ante ese próximo Congreso en Parque Norte que "las relaciones de poder están trastocadas y la Covid-19 las expuso de forma brutal, por lo que para superarlas debe incluirse la perspectiva de género en la agenda del mundo laboral y más trabajadoras tienen que estar en los lugares en los que se adoptan las decisiones".

"Esa construcción no es discursiva o para la foto. Las mujeres tienen que estar en la CGT, y no es un pedido abstracto sino cumplir la Ley de Cupo Femenino del 30 por ciento. La central obrera debe defender los puestos laborales y hacer cumplir las normas a los empleadores, pero también tiene que hacerlo en aquel sentido. Es preciso estar a la altura del momento histórico y responder a las demandas societarias", dijo.

Jaureguiberry remarcó que ello solo puede obtenerse con "la unidad de todos los trabajadores, pero también con las mujeres"; sostuvo que las sindicalistas "no renuncian a la unidad" y subrayó que procuran "la igualdad, aunque con el cumplimiento de los pisos legales para generar legitimidad, por lo que es preciso incluirlas en esta etapa".

"Ello ocurre ya en cada fábrica, escuela y lugar de trabajo con la integración de los Comités Mixtos, la discusión de las condiciones laborales y de salud y las paritarias. La CGT tiene que escuchar a sus bases y representarlas", puntualizó la dirigente.

También resaltó que "la derecha plantea sus pretensiones hacia los trabajadores", por lo que "la necesaria unidad de la CGT requiere las voces de las mujeres", a la vez que remarcó que "no se trata de una cuestión de números sino de introducir la perspectiva de género en el mundo laboral y de democratizar las relaciones de poder".

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"En las paritarias realizadas durante la pandemia de coronavirus la mirada femenina tuvo una fuerza impresionante para proteger los derechos de las mujeres a partir del doble trabajo en el hogar, el cuidado de sus familiares y el cumplimiento de sus tareas laborales. El 89 por ciento de la docencia privada está compuesto por mujeres y, de forma paralela, se observa un importante crecimiento de la sindicalización", aseveró.

Jaureguiberry reconoció que en el Sadop la participación de la mujer siempre fue importante, aunque sostuvo que "el techo de cristal funcionó en todos lados, con independencia de la proporción femenina que hay en las bases, en especial en la docencia", y añadió que ese sector integra el proceso de empoderamiento en la calle.

"Las mujeres construyen y disputan hoy poder. El feminismo popular también es con justicia social, porque ambos aspectos están unidos y son inseparables", concluyó. (Télam)