La Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) que lidera Juan Carlos Schmid negó hoy que haya reclamado o impulsado "la pérdida o cancelación de la personería gremial" de la filial porteña del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), y aseguró que "la quiebra, suspensión y posterior restitución de ese instrumento sindical fue responsabilidad de sus dirigentes".

"La quiebra, suspensión y posterior restitución de la personería gremial del SUPA, de lo que ese gremio acusó a la Fempinra, no puede atribuirse a un accionar externo sino a la propia administración y conducción de ese gremio", remarcó esa Federación a través de un comunicado.

La Fempinra, que agrupa a 19 gremios en todo el país -el SUPA que encabeza Juan Corvalán no la integra- cuestionó en duros términos a esa entidad y convocó a "la unidad y la preservación de los empleos en el Puerto de Buenos Aires", luego de los graves incidentes protagonizados allí por el SUPA hace 10 días.

Schmid salió hoy al cruce de declaraciones formuladas por Corvalán respecto de esos incidentes, que comenzaron con una medida de fuerza imprevista en demanda de reclamos salariales, y exigió a los Ministerios de Trabajo y Transporte que preserve "la integridad física, psicológica y social de los trabajadores, porque ninguna discusión salarial implica impunidad para cometer actos ilícitos o vandálicos", puntualizó el documento de la Fempinra.

Corvalán había señalado que durante la protesta iniciada el sábado 20 de este mes algunos gremios nucleados en la Fempinra procuraron ocupar "los puestos de trabajo de los operarios del SUPA por la fuerza para descargar los barcos".

Schmid sostuvo en el documento que la organización "no permitirá que los trabajadores sean impedidos de acceder a sus fuentes de empleo, porque nadie es dueño de las tareas, por lo que las empresas deben adoptar los recaudos para garantizar esas funciones, la seguridad y las funciones normales", afirmó.

El dirigente ratificó que la Fempinra jamás impulsó el pedido de pérdida o cancelación de la personería gremial del SUPA y también negó que tenga relación con "la quiebra de la organización, reclamada en 2019", subrayó.

Según la publicación especializada en transporte Notitrans, la disputa también incluyó "acusaciones de vínculos con ex funcionarios macristas" del SUPA, mientras la Fempinra reivindicó "la lucha en rechazo del avance de la integración vertical en el Puerto de Buenos Aires y la extensión de concesiones".

“Si hubiese dependido del SUPA habrían prosperado las pérdidas de fuentes de trabajo a partir del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y los negocios promovidos por el ex interventor en la Administración General de Puertos (AGP), Gonzalo Mórtola, y también otros intereses inmobiliarios", dijo la Fempinra.

Aunque Corvalán procuró desligarse de la supuesta relación del SUPA porteño con el macrismo, Schmid reseñó hoy que esa entidad "abandonó la lucha y se alineó de forma decidida y funcional con el PRO al no marchar contra los tarifazos, la reforma previsional, los ajustes y tampoco convocar a ningún paro ante la represión del neoliberalismo a los trabajadores", puntualizó el dirigente.

El SUPA siempre hizo del "desmán y el vandalismo una forma de estrategia y táctica perimidas, y pretendió por afuera de todos los códigos del sindicalismo reivindicativo y del sistema democrático imponer desde la minoría objetivos alejados de los intereses del conjunto", dijo Schmid, quien lo vinculó también con Mauricio Macri y el ex titular de Transporte, Guillermo Diertrich. (Télam)