La Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) se pronunció hoy por "la irrestricta defensa del convenio colectivo de trabajo 441/06" del personal portuario, aseguró que continuará bregando por "la seguridad y estabilidad laboral, con equidad e igualdad de derechos", y sostuvo que "no propició ni propiciará la precarización".

La organización sindical, que lidera Juan Carlos Schmid, defendió ese instrumento convencional ante "las críticas de algunos que no lo leyeron y no reparan siquiera en el contexto en el que fue rubricado", luego de sufrir "la desregulación portuaria en los 90".

El excotitular de la CGT y otros dirigentes portuarios se refirieron de esa forma a algunos sectores internos de la organización, que critican la firma en 2006 de ese convenio colectivo con el argumento de que el instrumento "precarizó" el trabajo en la actividad.

La Fempinra señaló en un documento titulado "Memoria para sostener el camino y la lucha recorrida" que su prioridad es garantizar "el respeto de los derechos de antigüedad del personal, el pago del salario a pesar de la discontinuidad de la prestación laboral y el cumplimiento de las obligaciones del contrato permanente, como las licencias".

También "es prioridad para el gremio asegurar la continuidad de la fuente laboral, acordar la prohibición de despidos sin causa y el goce del beneficio jubilatorio en las condiciones especiales previstas por el régimen particular de cada sindicato", indicó el documento.

"Ello fue logrado en el convenio 441/06, que algunos hoy critican sin haberlo leído y sin reparar en su contexto. Afirmar que ese instrumento precarizó el trabajo portuario es de una ignorancia y ausencia de sustento histórico inadmisible", subrayó la organización.

Para Schmid y los gremios portuarios, "la lucha no empieza cuando algunos aparecen en escena, porque los trabajadores del sector son hijos de las movilizaciones para recuperar la regulación perdida en los '90 desde la Intersindical Portuario-Marítima (Interpomar), de las de 2003 y del enfrentamiento a las multinacionales", añadió el dirigente gremial.

El convenio colectivo 441/06 fue firmado entre la Fempinra y la entonces Cámara de Concesionarios de Terminales de Contenedores del Puerto de Buenos Aires (que agrupaba a las porteñas), y permitió que la totalidad de las contrataciones de personal operativo representado por los sindicatos fuese de carácter permanente, otras continuas (con garantía salarial mensual) y, algunas, discontinuas (18 jornales), subrayó Schmid.

"El objetivo de la Fempinra -y fue logrado- era desterrar los nocivos efectos provocados por la modalidad del trabajo eventual en el Puerto de Buenos Aires. En los '90, decenas de operadoras otorgaban el alta y concluían contrataciones en un mismo mes, y liquidaban vacaciones y aguinaldo por ese breve período. Procedieron así años y durante la vigencia normal del contrato hasta que el trabajador pudiese jubilarse", reseñó el sindicalista.

El decreto 817/92 había derogado todos los convenios y laudos, expulsó a los sindicatos portuarios y posibilitó "la llegada de organizaciones gremiales mercantiles, que rompieron la idiosincrasia de los trabajadores, sus regímenes jubilatorios y condiciones de salud y seguridad laboral, lo que convirtió el empleo en una changa mal paga", concluyó. (Télam)