La primera reunión entre funcionarios y docentes de Entre Ríos transcurrió hoy sin que las autoridades presentaran una propuesta de mejora salarial para el magisterio, por lo que las partes acordaron un cuarto intermedio hasta el próximo 4 de febrero.

No obstante, el presidente del Consejo General de Educación (CGE), Martín Müller; y el secretario de Trabajo provincial, Ángel Zacarías, propusieron mantener en enero el pago de una suma fija de entre 3.000 y 4.000 pesos a los docentes activos y pasivos.

Según indicaron fuentes oficiales, los funcionarios provinciales remarcaron durante la reunión con los representantes de los gremios su decisión de "avanzar en los concursos de titularización docente y una nueva paritaria" en la cual se discutan condiciones habitacionales para el sector.

También estuvieron presentes en la negociación representantes de Asociación Gremial de Magisterio de Entre Ríos (Agmer); la Asociación de Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet); la Unión Docentes Argentino (UDA), y del Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop).

"Será prioritario, luego de un 2020 signado por la pandemia, asegurar el ascenso en la carrera docente otorgando estabilidad a quienes se desempeñan en las instituciones educativas", apuntó Müller.

El titular del CGE manifestó que desde el Ejecutivo se buscará "contemplar las necesidades del sector y las condiciones financieras de la administración pública, que ha sido muy afectada".

Con respecto al otorgamiento de una suma fija, el funcionario aseguró que se trata de "una inversión muy significativa" por parte del Estado provincial.

Müller destacó que el próximo 4 de febrero continuará la reunión para "precisar las condiciones del regreso a las clases", con una "presencialidad segura, teniendo en cuenta la realidad sanitaria y protegiendo la comunidad educativa".

Desde Agmer, gremio docente mayoritario, aseguraron que las y los trabajadores de la educación se encuentran con un salario "diezmado" y la mayoría "por debajo de la línea de la pobreza y en los cargos iniciales anclados en la indigencia".

En un comunicado, desde el gremio recordaron que aspiran a una discusión paritaria "seria, responsable y con respuestas concretas e inmediatas", por lo que pidieron que "no se dilaten más los tiempos".

Durante 2020, el Gobierno provincial "negó sistemáticamente el diálogo y esquivó sentarse a discutir en paritarias" pero "no puede ocurrir lo mismo este año; la seriedad de la situación no soporta más dilaciones", agregaron.

Asimismo, plantearon que entre 2016 y 2019 hubo una "pérdida real del salario pendiente de resolución", por lo que piden un incremento salarial "que incluya lo perdido en 2020, del 36,1%, y una mecánica de actualización automática, periódica y acumulativa".

(Télam)