La Unión Docentes Argentinos (UDA) reclamó hoy la convocatoria a paritarias en todos los niveles educativos una vez finalizado el receso escolar invernal para que "el salario no pierda frente a la inflación", y solicitó la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo.

El titular del gremio y secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero, sostuvo en un comunicado que el "aumento de precios hace imposible mantener las expectativas inflacionarias" a partir de las cuales el sindicato negoció salarios en febrero último, por lo que requirió la convocatoria a una nueva mesa paritaria nacional.

El dirigente solicitó la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo, por lo que demandó al Congreso un 10 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) destinado a la educación y subrayó su "profunda preocupación" ante la realidad de la actividad.

La UDA había elaborado un proyecto de ley que presentó en 2010 en el Congreso ante "la crisis salarial y de infraestructura, la necesidad de que el Estado provea herramientas tecnológicas y, en especial, conectividad, entre otras necesidades", señaló Romero.

"La UDA denunció en su momento serios problemas edilicios en las escuelas, a las que se asistía habiendo baños químicos, letrinas, ausencia de agua y ambientes inadecuados por la situación climática de la región", puntualizó Romero en un documento de prensa.

El dirigente docente y de la CGT explicó que en junio último el salario inicial en el sector era de 31 mil pesos y, este mes, de 34.500 pesos, pero "el valor de la canasta básica total fue determinada en 54.445 pesos en mayo por el Indec. lo que duplica el ingreso inicial".

"Los salarios iniciales por jurisdicción, aun los más elevados, están todos por debajo de la línea de pobreza. También está aumentando el número de provincias que abonan el mínimo inicial y, otras, apenas lo sobrepasan. Además, existe ausencia y déficit de conectividad, lo que se evidenció en especial a partir de la Covid-19", puntualizó.

Para Romero, esa es "la mayor causa de deserción escolar en el interior del país, lo que transformó la virtualidad en una ficción para docentes y alumnos, ya que no se resolvió que más del 50 por ciento de alumnos y docentes no cumplen el proceso de aprendizaje".

También reclamó a los Gobiernos de todo el país la provisión de herramientas digitales para acceder de forma remota al vínculo escolar; sostuvo que alumnos y docentes deben conectarse a partir de dispositivos obsoletos y sin capacidad operativa y puntualizó que "es imprescindible expandir la incorporación de tecnologías de información y comunicación".

Además, aseguró que desde hace años "es evidente la grave crisis de infraestructura escolar"; que existe "acción delictiva" en perjuicio de los establecimientos y que "las burbujas funcionan en espacios muchas veces improvisados y no adecuados".

También aseveró que hay jurisdicciones con reducidos índices de vacunación entre los docentes; que las condiciones laborales se modificaron a nivel de horarios, disposición de herramientas digitales, el hogar como ámbito de trabajo y la sobrecarga de empleo, lo que es preciso afrontar con "más inversión y no con más esfuerzo de los trabajadores".

Romero reclamó "capacitación permanente y gratuita por parte del Estado a partir de más inversión", explicó que la pandemia profundizó "la deserción y abandono escolar" y demandó la universalización del nivel secundario y que los jóvenes no escolarizados ingresen o se incorporen para completar sus estudios, según detalló en el documento.

Por último, Romero sostuvo que el Programa Nacional de Compensación Salarial Docente debe ser "una respuesta a la búsqueda de la igualdad salarial y no para sostener bajos salarios en las provincias que tienen reducidos recursos", concluyó el sindicalista.


(Télam)