La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se pronunció hoy en favor de hallar soluciones a la grave crisis generada por la pandemia de coronavirus a través del diálogo social y advirtió respecto de la necesidad de fortalecer los sistemas de protección sociosanitarios con el propósito de tornarlos eficaces y universales.

"Esos sistemas son los que están en mejores condiciones de proteger a la población frente a los riesgos del Covid-19. Los países que carecen de sólidas estructuras en ese sentido deberán formular políticas e intervenir de forma ad hoc, lo que generará medidas limitadas y tardías", aseveró un estudio de la OIT.

Para el organismo laboral tripartito mundial que dirige el ex sindicalista británico Guy Ryder, "la pandemia evidenció amplias lagunas en los sistemas de protección social internacionales, en especial respecto de determinados grupos de trabajadores de tiempo parcial, temporales y cuentapropistas", muchos de los cuales revisten en la economía informal, señaló Shahra Razavi, directora del Departamento de Protección Social del organismo de las Naciones Unidas.

"La protección social debe ser una inversión y no un costo adicional. Cumple un rol primordial para mitigar los efectos de las crisis en lo social y constituye un elemento estabilizador en el plano económico", aseguró la funcionaria.

La pandemia provocará muertes y un aumento de la pobreza y la desigualdad y repercutirá en las personas mayores, con discapacidad o enfermedades crónicas o desplazadas por la fuerza, y también en los migrantes, según el informe "Medidas de protección social para hacer frente a la crisis del Covid-19: Respuesta de los países y consideraciones en el plano político", puntualizó el organismo laboral.

Entre el 1 de febrero y el 17 de abril, 108 países y territorios anunciaron 548 medidas de protección social para mitigar los efectos de la pérdida de empleos y medios de subsistencia y una quinta parte (19,3%) de esas decisiones consistieron en subsidios o ayudas sociales especiales, protección contra el desempleo (15,7%), prestación de servicios sanitarios (9,5%) y asignación de alimentos (9,1%).

Más de dos terceras partes de países de Europa y Asia central aplicaron medidas de protección social por la pandemia, al igual que más de la mitad de los de América y casi la mitad de los de Asia, en tanto en Africa más de una tercera parte ya lo hicieron, como también una tercera parte de los Estados árabes.

Entre otras medidas, esas naciones ampliaron las prestaciones por enfermedad y las financiaron con impuestos ordinarios; lanzaron planes de protección contra el desempleo para ayudar a las empresas a mantener a sus empleados mediante iniciativas de jornada reducida; entregaron prestaciones por desempleo a despedidos y garantizaron los ingresos de las familias, además de haber entregado ayuda en especies (productos alimenticios, dinero o comidas), concluyó.

(Télam)