La Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), que lideran Carlos West Ocampo y Héctor Daer, convocó a un paro nacional para el viernes próximo en rechazo de "la continua negativa empresarial a recomponer los salarios", y hoy continuó el plan de acción gremial con una movilización hacia el Congreso.

Los dirigentes sostuvieron en un comunicado que el jueves próximo vencerá el período hábil de conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y que al día siguiente los trabajadores del sector asistencial paralizarán las tareas en todo el país.

"El gremio decidió continuar el plan de lucha durante toda la semana, por lo que hoy los delegados, congresales y militantes se concentraron frente a la cartera laboral y, luego, se movilizaron hacia el Congreso Nacional para visibilizar el conflicto", indicó la Fatsa.

Un documento de la organización añadió que mañana continuarán las protestas en varios puntos de la ciudad de Buenos Aires y en las clínicas, sanatorios y hospitales de comunidades para defender "los derechos y sostener el reclamo de aumento salarial".

"Los trabajadores no claudicarán, porque el reclamo es legítimo y urgente. El sector fue el que más trabajó durante la pandemia de coronavirus, pero los empresarios persisten en negar una actualización de los haberes para mantener el poder de compra", aseguró.

La Fatsa, su consejo directivo y los secretarios generales de todos los sindicatos afiliados determinarán esta semana el alcance y la modalidad de la huelga del viernes.

West Ocampo y Daer, cotitular de la CGT, exigen un aumento salarial del 45% sobre los básicos para todos los convenios colectivos del sector asistencial.

(Télam)