Empleados del exBanco de Desarrollo de Jujuy reanudaron hoy las medidas de fuerza tras la aprobación de la ley para la disolución y liquidación de esa entidad financiera, mientras mantienen su reclamo contra la decisión del oficialismo provincial y en defensa de sus derechos laborales.

Hoy los trabajadores se concentraron en las afueras de la institución -surgida en 1972 como Banco de Acción Social de la provincia-, debido a que no tenían autorización para ingresar al edificio.

"No los dejaron entrar desde el viernes, la policía estaba sacando fotos a los que estaban en la puerta sin permitirles el acceso, sospechamos que están haciendo un inventario y memoria del banco para esconder las grandes estafas que estuvieron haciendo”, dijo hoy a Télam el interventor de la Asociación Bancaria en Jujuy, Oscar Álvarez.

Además, evaluó que estas acciones están dirigidas a "vaciar a la institución de toda la documentación que responsabiliza a la actual conducción del banco que está a cargo el excuñado del gobernador (Gerardo) Morales".

El jueves pasado, los diputados oficialistas del Frente Cambia Jujuy lograron imponer su mayoría y sancionar la ley que permite la disolución y liquidación del Banco de Desarrollo de Jujuy, al tiempo que dieron lugar a la creación de la figura del Instituto de Juegos de Azar provincial.

Esa iniciativa, convertida en ley 6.233, fue rechazada por los diputados del Partido Justicialista y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Contra la disolución del Banco de Desarrollo y la determinación de Morales y de los legisladores oficialistas provinciales, la Seccional Jujuy de la Asociación Bancaria decidió un paro total de actividades por 72 horas, que finaliza mañana.

"El miércoles vamos a hacer un plenario en el que vamos a tomar otras medidas que seguramente va a ser de nivel regional de las seccionales de la Bancaria", anticipó Álvarez.

Aseguró que "hay preocupación por situación laboral de los 140 trabajadores" del exBanco de Desarrollo de Jujuy porque, si bien habrá un proceso de traspaso al nuevo instituto, los empleados "no pueden perder sus derechos adquiridos" y deben seguir incluidos en el "convenio colectivo de trabajo".

Por su parte, empleados de la entidad sostienen que “todavía no hay ninguna formalización de lo que sería el nuevo banco”.

El viernes pasado, a través de un documento, la conducción nacional de la Asociación Bancaria aseguró que luego de muchos años de irregularidades, el Gobierno jujeño de Gerardo Morales decidió la liquidación y advirtió que esa medida "afectó puestos laborales, derechos y servicios financieros que, sobre la base de los recursos del juego, deben ser prestados a las familias y a los sectores productivos".

(Télam)